Los muchachos de la selección Sub-20 fueron recibidos ayer en medio de aplausos, palmadas en la espalda, estrechón de manos y abrazos, por familiares, amigos y personas ajenas, que reconocieron la labor de los chicos en la cuadrangular amistosa que jugaron en Chile.
El público supo agradecer la labor de un equipo que fue con bajo perfil a jugar en tierras australes e, incluso, muchos pronosticaron que vendrían con el saco lleno de goles.
Sin embargo, tras los partidos realizados (dos derrotas ante Chile y Uruguay por 0-2 y 1-2, y victorias ante Nueva Zelanda y la Universidad Católica por 1-0 y 3-1), el equipo mostró que tiene fútbol, como dijo el técnico Julio César Dely Valdés a su llegada ayer en la tarde a la terminal aérea de Tocumen.
"La verdad que estos chicos me impresionaron en Santiago. En la parte física estuvieron muy bien y, en lo colectivo, tocaron y crearon muchas ocasiones de gol", manifestó el adiestrador de categorías menores.
Los juveniles retornarán a sus equipos el fin de semana, y se volverán a reunir el próximo lunes en el estadio Rommel Fernández.