La masiva inscripción de potros para competir, el próximo domingo, en la segunda gema de la triple corona nacional nos tomó a todos por sorpresa.
No es porque no hubiera la cantidad suficiente de caballos para ir al evento, sino porque en los últimos años la constante ha sido que conforme avanzan las carreras clasificatorias para el clásico Internacional del Caribe, la tendencia es que inscriben menos caballos.
Entre los 17 ejemplares nominados para la carrera, que promete ser un espectáculo de extraordinario nivel, figura Bonaparte.
Este potro cobró notoriedad luego de ocupar un sorpresivo tercer lugar en la primera carrera válida y posteriormente, cuando trascendió la noticia lamentable de que había salido positivo de cocaína en los exámenes antidoping.
Desde que se conoció sobre su inscripción en la carrera un ambiente de incertidumbre cundió en el hipódromo y más aún cuando los diecisiete inscritos fueron confirmados para competir.
Dos ejemplares quedaron "elegibles" y sus propietarios están en espera de lo que suceda.
Bonaparte salió positivo el 28 de agosto. Sobre este particular el Reglamento de Carreras dispone en su artículo 540 que " se procederá a suspender al caballo por un término máximo de treinta (30) días, a partir de la fecha que corrió bajo la sustancia prohibida".
El 210, por su parte, estipula que "no se permitirá la inscripción de ningún caballo que esté suspendido..".
Hoy el caso irá al pleno de la Comisión Nacional de Carreras para que decidan sobre la suerte de Bonaparte.
El Todopoderoso es tan magnánimo que siempre le otorga una segunda oportunidad a sus fieles.
Señores Eyber Castañeda, presidente de la Comisión; Luis A. Salvador (propietario de uno de los caballos que participará en la carrera) y Guillermo Medina Matos, representante de la empresa ante la Comisión, aquí tienen otra oportunidad. Confiamos en que harán valer el reglamento que está más claro que el agua.