Estados Unidos dio a conocer recientemente su informe sobre la trata de personas, una acción delictiva que afecta a millones de personas cada año. En su contexto el informe se ocupa de Panamá. A continuación la traducción extraoficial de lo que le corresponde a nuestro país en este tema.
Panamá es un país de origen, tránsito y destino para hombres, mujeres y niños, que son objeto de la trata de personas para propósitos de trabajo y explotación sexual. Las mujeres y los niños son principalmente comercializados dentro de Panamá para la explotación sexual. Sin embargo, existen informes creíbles sobre mujeres y niños traficados desde Colombia hacia Panamá para la explotación sexual. Las mujeres también son objeto de la trata, provenientes de Colombia y la República Dominicana hacia Panamá, Costa Rica, Estados Unidos (a través de América Central) y Europa. Los trabajadores infantiles domésticos, que pueden ser víctimas de la trata, son trasladados desde las provincias occidentales hacia la ciudad de Panamá. Hay informes sin confirmar de familias chinas en el país que son víctimas de la trata por medio del cautiverio por deuda.
El Gobierno de Panamá no cumple totalmente con los estándares mínimos para la eliminación de la trata de personas; sin embargo, está realizando esfuerzos significativos para cumplirlos. La promulgación y la implementación efectiva de una nueva ley integral contra la trata de personas han aumentado los esfuerzos del gobierno para combatir la trata en el país. No obstante, el gobierno aún no ha eliminado un programa de visas que facilita la entrada de mujeres extranjeras para la prostitución, y que posiblemente es explotado por los traficantes.
El Gobierno de Panamá ha realizado mejoras significativas en la investigación, el enjuiciamiento y la condena de los traficantes durante el período del informe. En el 2004, Panamá promulgó una ley integral contra la trata de personas, que fija como objetivo a los traficantes. La Policía Técnica Judicial (PTJ) investigó 24 casos de trata de personas de conformidad con la nueva ley -un aumento de cuatro veces en comparación con los casos investigados en el 2003 - y presentó siete casos a la Procuraduría General para su enjuiciamiento. Adicionalmente, la Procuraduría General investigó por lo menos 82 casos bajo la nueva ley. Utilizándola como una herramienta de investigación, en marzo de 2005 la Procuraduría General ordenó la detención de varios agentes de rango de la Policía Nacional (PNP) por delitos contra el pudor, la integridad y la libertad sexual, siendo las víctimas menores de edad. No hubo informes sobre condenas por trata de personas con el uso de la nueva ley. Panamá suspendió temporalmente la "visa de alternadora" en el 2004, pero la restableció en enero de 2005. Debido a la falta de coordinación entre las agencias de aplicación de la ley, Panamá lucha por investigar y enjuiciar casos que involucran víctimas adultas de la trata de personas. El gobierno ha reconocido que necesita mejorar sus técnicas de entrevista para descubrir los casos de trata.
La nueva legislación de Panamá contra la trata de personas es ambiciosa y el gobierno todavía está en el proceso de implementación de disposiciones para mejorar la protección de la víctima. En febrero de 2005, la Procuradora General convocó la Comisión Nacional para la Prevención de los Delitos de Explotación Sexual (CONAPREDES), que tiene la autoridad para recaudar un impuesto especial para asistir a las víctimas. Este impuesto todavía no se ha implementado. No obstante, el gobierno proporciona servicios legales, médicos y psicológicos para las víctimas. Adicionalmente, el gobierno financia ONGs que albergan o asisten a las víctimas de la trata de personas y opera un programa de familias substitutas. Los funcionarios de inmigración mantienen que de las 137 prostitutas extranjeras deportadas, u otras prostitutas a las que se les ofreció salida controlada en el 2004, ninguna afirmó ser víctima de la trata de personas.
Los esfuerzos del Gobierno para prevenir la trata de personas mejoraron en el 2004, en la medida en que se llevaron a cabo muchas campañas nuevas de prevención durante el período del informe. La nueva ley contra la trata establece un impuesto especial para proporcionar fondos para las actividades contra la misma, que permitiría más campañas extensas en el futuro. En noviembre de 2004, el Despacho de la Primera Dama y el Ministerio de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia iniciaron una campaña formal contra la explotación sexual comercial de menores y el turismo sexual. La campaña fijó como objetivo la demanda por la trata de personas, utilizando anuncios en la televisión y en la radio y los lemas, "Si eres hombre, depende de ti" y "Panamá: un país que rechaza el turismo sexual".