La Universidad de Chile, con sus jugadores desgastados por una dura campaña, buscará hoy otra hazaña: remontar dos goles ante el Boca Juniors argentino para avanzar, por primera vez en su historia, a la final de la Copa Libertadores.
En el partido de ida, la semana pasada, el equipo xeneize se impuso por 2-0 y logró desteñir a la U, que desde la conquista de la pasada Copa Sudamericana y después del torneo Clausura local, acostumbró a llenar los ojos con su fútbol.
"Debemos jugar un partido perfecto", afirmó el capitán de la U, José Rojas, al comentar las opciones de su equipo.
Al igual que sus compañeros, Rojas se comprometió a "dejarlo todo" en la cancha del estadio Nacional, de Santiago, frente al equipo argentino.