En el 2006 llega a las pantallas de cine una historia de drama y comedia muy peculiar, que a la vez trae fuertes mensajes para la familia. La película se llama "Transamerica".
Este filme cuenta la historia de un hombre que por decisión personal decide cambiarse de sexo. Cuando lo hace, ella se da cuenta que cuando era él tuvo un hijo, que ahora es adolescente y necesita alguien que se haga cargo de él, por que está detenido por delincuencia juvenil.
Transamerica no podría existir sin la asombrosa transformación de Felicity Huffman, recién ganadora del premio Emmy por su rol radicalmente distinto en Desperate Housewives.
No sólo en escena por escena, sino hasta en gesto por gesto, la actriz le da insólita verosimilitud a un ser humano, que no es ni hombre afeminado ni mujer hombruna. Huffman se anota la primera y probablemente única actuación genuinamente transexual en la historia del cine. Está dirigida por Duncan Tucker.