La violencia sigue cobrando vidas en el deporte panameño, específicamente en el fútbol.
Con el asesinato de Javier De La Rosa, ya son nueve los futbolistas panameños que han fallecido por este motivo durante las dos últimas décadas.
La primera víctima fue el jugador de 19 años Miguel Ángel Tello Hickson, quien fue asesinado en el sector de Barraza en el año 90’.
A Hickson le siguió, en el año 2003, Daniel Montilla, quien a sus 47 años perdió la vida mientras defendía a sus hijas del ataque de los ladrones.
El 10 de noviembre del mismo año, Emmanuel Ceballos fue herido de bala y falleció tres días después.
Pero los homicidios no pararon allí.
El 20 de enero del año 2004, muere baleado Gustavino Cisneros en Santa Ana. En ese instante tenía 41 años de edad.
El 31 de octubre del mismo año fue asesinado también Javier ‘El Borolo’ Castro, defensor placino.
En el año 2008, David Pontiles es impactado de bala, perdiendo la vida en el barrio de Santa Eduviges, Tocumen.
Un año más tarde, Abdul ‘Kareca’ Galván perdió la vida en El Chorrillo.
El caso más reciente es el de Jonathan Rodríguez, quien a sus 17 años pertenecía a las filas del Chepo FC. Rodríguez recibió un disparo mientras se encontraba en el área de San Pedro N.º 2.
Su muerte se registró el 21 de junio de 2009.
Ahora, Javier De La Rosa, quien a punta de goles veía cómo su carrera futbolística estaba en ascenso.
De chico, ‘Javi’ jugó para el Plaza Amador, Chepo FC, y, además, defendió los colores del Colegio Gastón Faraudo P, y terminó su carrera en el Chorrillo FC.