El presidente electo Ricardo Lagos esbozó ayer el crecimiento económico, la equidad, una reforma laboral y planes educacionales como algunas de las prioridades de su futura gestión gubernamental.
"Chile tiene que ser capaz también de tener una sociedad más justa, más equitativa", planteó Lagos en declaraciones ayer a radio Cooperativa.
Lagos, quien fue ministro de Educación en el primer gobierno democrático de Patricio Aylwin, dijo que se propone elevar a 12 años la educación mínima. Señaló que para retener a los jóvenes pobres en la enseñanza media hay que instituir becas.
También dijo que hay que doblar la cantidad de salas cunas existentes en el país.
Dijo que el empleo y reformas laborales son "prioridades fundamentales" de su gobierno de seis años que iniciará el 11 de marzo.
El desempleo actual de un 10%, equivalente a 599.000 trabajadores, es uno de los mayores problemas a enfrentar por Lagos.
"Me propongo hacer todos los esfuerzos para que la economía continúe el ritmo que lleva. Espero que este año crezcamos a un 6%", señaló Lagos. El país recién sale de una larga recesión que según una estimación de Cepal cerró el año 1999 con un crecimiento negativo de 1,5%.
"Tiene que tener (su gobierno) el tema de un país que crezca con mayor equidad, con mayores posibilidades para cada uno de sus hijos. Y eso me parece esencial. Por lo tanto la impronta va a estar allí", aseguró.
El crecimiento con equidad fue hasta la primera vuelta electoral la consigna principal de su campaña.
Para la segunda ronda, que concluyó anoche con su triunfo por el 51,31% contra el 48,69% de su adversario derechista Joaquín Lavín, Lagos modificó su estilo y, como su rival, privilegió las preocupaciones de la gente.
El presidente electo manifestó que para controlar la delincuencia, una de las mayores inquietudes de la población, se propone no sólo aumentar la cantidad de policías, sino establecer mecanismos de control ciudadano.
Admitió que hay deudas pendientes en el campo de los derechos humanos. "Como dije ayer, el siglo XX que se va es un siglo de tremendos avances materiales, espirituales, en Chile. Pero también de dolores que aún nos acompañan", señaló.
Reiteró lo señalado anoche a miles de partidarios a los que prometió hablarle al pueblo con la verdad. "Voy a decirle al país cuáles son los elementos que a veces nos hacen tan difícil avanzar".
Manifestó su esperanza que la derecha apoye también algunos de sus planes y que así se lo expresó al derrotado candidato derechista cuando éste lo visitó para saludarlo por el triunfo.
Lagos se reunió ayer en la mañana a desayunar en su casa con el presidente Eduardo Frei. Ambos, militantes de la Concertación de Partidos por la Democracia, en el gobierno, volverán a reunirse mañana "para esbozar lo que va a ser el traspaso" del poder, según dijo Frei.
Lagos recibió también el saludo del arzobispo de Santiago, monseñor Francisco Javier Errázuriz.
Posteriormente estuvo con su jefa de campaña, Soledad Alvear, quien se perfila como probable jefa del gabinete ministerial.
Lagos dijo en todo caso que se tomará unas tres semanas para escoger a sus colaboradores.