La elección del Lanzador del Año del XLVII Campeonato Nacional de Béisbol Juvenil se ve a simple vista como una batalla cerrada entre tres lanzador; sin embargo, al analizar detalladamente sus estadísticas, el voto de y será para Adán Frías, el izquierdo metropolitano.
Frías es el 'as' de la rotación de Panamá Metro y en sus cinco aperturas de la ronda de todos contra todos logró número impresionante, que lo pone un escalón por encima de Heriberto Casasola, de Colón, y Gracek Pitty, de los "vaqueros" de Panamá Oeste.
El citadino acumuló marca ganadora de 4-0, registró un microscópico promedio de carreras limpias permitidas de 0.34, abrió cinco partidos, tiró 26.1 entradas, solo le pegaron 10 imparables, le anotaron una rayita y terminó con una relación de ponche y bases por bolas de 40 "chocolates" y 10 boletos.
El colonense Casasola ganó cuatro y perdió uno, logró efectividad de 1.08, lanzó 33.1 episodios, permitió 17 inatrapables, seis anotaciones limpias, anuló a 26 por la ruta de los y regaló 23 pasaportes a la primera almohadilla.
El vaquero Pitty también finalizó con foja de 4-0, su efectividad fue de 0.72, caminó 37.2 capítulos y le sacudieron 31 imparables.
Importante
0.84- El WHIP (bases por bolas y 'hits' permitidos por entradas lanzadas) de Adán Frías. Esta estadística demuestra el gran dominio y buen control del zurdo metropolitano.
- es el WHIP de Heriberto Casasola, mientras que Gracek Pitty, de Oeste, terminó con 1.10 en esa misma estadística.