Desconocidos atacaron en la madrugada del viernes la residencia de descanso de un senador opositor paraguayo con una granada que estalló sin causar mayores daños.
"Alguien disparó una granada militar con un lanzagranadas hacia la casa estando yo durmiendo con mi esposa y dos guardias en la puerta", dijo el senador Francisco De Vargas, del opositor Partido Liberal Radical Auténtico.
El atentado se suma a otros dos ocurridos el miércoles en los que fueron atacadas las casas de dos miembros de la Corte Suprema de Justicia con bombas de fabricación casera y disparos.
El hecho del viernes se produjo a las 02.10 de la madrugada hora local (0510 GMT) en la residencia de descanso del legislador en la localidad Areguá, a unos 20 kilómetros de Asunción.
Según De Vargas, la rama de un árbol impidió que los efectos de la granada llegaran hasta la casa, y ésta estalló a unos metros de ésta sin causar mayores daños. "Destrozó las raíces del árbol, pero felizmente los guardias no salieron dañados", agregó el senador.
El comandante de la Policía Nacional, Niño Trinidad, dijo que las investigaciones para dar con los autores del atentado contra De Vargas y contra los ministros de la Corte Suprema de Justicia constituyen una difícil misión para sus subordinados.
No obstante, adelantó a una radioemisora local el hallazgo de un objeto de metal de color rojo con ciertas siglas "que nos va a dar la punta del ovillo en la investigación".
Los investigadores sospechan que el atentado pudo ser obra de seguidores del ex general golpista Lino Oviedo, enemigo político del senador De Vargas y el centro de una de las mayores crisis políticas del país.
Oviedo era comandante del Ejército cuando fue pasado a retiro por intentar un golpe de Estado contra el ex presidente Juan Wasmosy en abril de 1996.
Dos años después fue condenado a 10 años de prisión, pero tras permanecer ocho meses recluido, fue liberado por su amigo político, el presidente Raúl Cubas, a través de un controversial decreto.
El Congreso atacó de inconstitucional el decreto y la Corte Suprema de Justicia falló a favor de la legislatura, ordenando el retorno a prisión del militar. Cubas desconoció el fallo de la corte, el máximo organismo judicial y ordenó archivar el expediente.
En diciembre de 1998, Oviedo exigió la renuncia de los cinco miembros que votaron por su regreso a prisión y amenazó con acciones directas contra éstos. Sus seguidores atacaron a balazos la sede del Poder Judicial.
Un mes después, la casa del ex presidente Wasmosy fue blanco de disparos por parte de un grupo de desconocidos. Las oficinas de varios políticos disidentes del oficialismo fueron saqueadas y se denunció una serie amenazas de bombas en el edificio del Poder Judicial.
"Todos sabemos de donde provino el atentado... no todo el mundo sabe usar este tipo de armas", dijo el senador De Vargas.
Tanto el poder ejecutivo como el legislativo condenaron los atentados. Los parlamentarios opositores responsabilizaron a Cubas por el clima de violencia en que vive el país.
Oviedo dijo a una radioemisora local que ni él ni su movimiento eran responsables de los ataques.