La violencia traidora no pudo matar sus recuerdos. Pero en nuestros barrios de gente sufrida y necesitada, ella ha partido corazones, ha frustrado esperanzas, ha apagado sueños.Sí, los sueños de aquellos jóvenes, promesas del balompié nacional, cuyos corazones latían con el rodar del balón.En menos de una década, al fútbol nacional le ha tocado vivir momentos del más amargo dolor. Enmanuel Ceballos (Árabe Unido de Colón), en el 2003; David Pontiles (Alianza F.C.), en el 2008; Abdul "Kareca" Galván (Chorrillo F.C.) y Jonathan Rodríguez (Chepo F.C.), los dos últimos en el 2009: todos, talentos de cuna humilde perdidos, promesas muertas a tiros... víctimas de la estupidez y el sinsentido de la violencia cotidiana que nos asusta.¿Cómo parar esta matanza? o ¿sólo queda resignarse? ¿Qué hará la ANAPROF?Labor de todos. A Felipe Fuentes, DT del Chepo F.C., la muerte de Jonathan Rodríguez ("Fufón"), de 17 años, lo dejó aturdido.Para él, el tema de la violencia tiene muchas aristas. "A mis jugadores, la mayoría juveniles, les hablo que hay que andarse con cuidado, porque a veces no son ellos los del problema, que es el caso de Jonathan, pero por vivir en un entorno de violencia, están expuestos a todo tipo de situaciones desagradables".El DT de los "Tigrillos" señaló que hay que hacer una labor social profunda en la ANAPROF y en las comunidades; porque sin bien hay víctimas inocentes como Jonathan, sabe de casos de futbolistas que se han dejado absorber por el mundo del delito."Es hora de que cada club ponga a disposición de sus jugadores un psicólogo; hay que ponerle atención a cada muchacho y ayudarlos en lo que podamos", explica Fuentes.¡Basta de jugadores muertos! Los sueldos que pagan en la ANAPROF a muchos futbolistas no les alcanza para "dejar" el barrio en que habitan, el profesor Rubén Cárdenas, patriarca del Alianza F.C., es consciente de ello, aunque para él un asesinato no puede "justificarse" por vivir en "X" o "Y" lugar."No es posible que cada vez que suceden estos crímenes se diga que el chico estaba mal parado, que estaba en el lugar y la hora equivocada; a veces así muchos justifican estos delitos. A (David) Pontiles, un muchacho decente, lo mataron cerca de la puerta de su casa, cuando le disparaban a otros. No es posible que en este país todos andemos mal parados", expresó un airado Cárdenas.Indicó que éste es un problema que entre todos debemos afrontar. "Es cuestión de educación. Los medios de comunicación, los clubes, las autoridades debemos tener una campaña constante, directa o subliminal de NO VIOLENCIA. Ya basta de homicidios, de jugadores muertos", sentenció Cárdenas.Al igual que Fuentes, Cárdenas cree que en cada equipo debe haber un sicólogo."Hemos llegado a una situación de violencia extrema", denunció el "profe" aliancista.Otros caídos. La ola de crímenes no sólo se ha llevado a valiosas promesas. También nos ha arrebatado a veteranos de mil batallas, como el eternamente placino Javier "El Borolo" Castro; el atacante Gustavino Cisneros (Plaza Amador) y la gloria del fútbol chorrerano Daniel Montilla Ruiz. Todos, en algún momento, miembros de la selección nacional y todos triste e injustamente asesinados.Montilla Ruiz, al momento de su muerte, ocupaba la dirección técnica del Independiente F.C. de La Chorrera, club de la Primera A de la ANAPROF.La historia se repite. Y el río de sangre sigue corriendo, llantos de indignación anegan almas, ahogan vidas. La tarde de ayer fue una de esas en las que la impotencia golpeaba... En las exequias de Jonathan Rodríguez no había represa que contuviera el dolor, las lágrimas.Se repite la historia infame, que pareciera no tener fin. Hace 19 años, Miguel Tello, el orgullo del Plaza Amador, se convertía en un "mártir" de la violencia: el primero de la ANAPROF.
Las balas acaban con el talento
Este 2009, dos talentosos jugadores han sido "pasados" por las balas.