La derrota por 4-1 que padeció el miércoles el Barcelona en Miami, por parte del Chivas de Guadalajara, ha resultado el mayor agravio sufrido por el Barça de Josep Guardiola en los tres años que lleva como responsable del banquillo azulgrana.
Hasta el miércoles, el equipo catalán bajo las órdenes de Pep Guardiola nunca antes había recibido cuadro goles, sí en cambio tres, en cinco partidos, todos ellos oficiales.
El descalabro contra el Chivas mexicano, que llegó a marcar tres de los goles en solo doce minutos, no es el primer revés que recibe esta pretemporada el Barcelona, después de perder en el primer partido de la gira estadounidense contra el Manchester United (2-1) en Washington.
Para el entrenador barcelonista, el 4-1 “es un toque de atención” para el equipo azulgrana, sometido a una pretemporada de máximo esfuerzo como en las anteriores, pero con un calendario exigente en amistoso y en partidos oficiales (Supercopa de España y Europa). El Barcelona se encuentra preparando la pretemporada en Estados Unidos, donde mañana en el estado de Texas jugará un tercer y último encuentro. A su regreso tendrá programada la Copa de Catalunya y el día 14 de agosto jugará en el Bernabéu el partido de ida de la Supercopa de España, mientras que a final de mes disputará en un partido único la Supercopa de Europa contra el Oporto en Mónaco.
De hecho, la preparación del FC Barcelona está muy condicionada a la Supercopa de España y al encuentro del próximo día 14, debido al nuevo pulso que le espera contra la entidad madridista, después de los cinco encuentros que disputaron la temporada pasada (dos partidos de Liga de las Estrellas, dos de Liga de Campeones y la final de la Copa del Rey).