Sin favoritos ni pronósticos que sembraran la idea de que el invicto saldría con un pie adelante en la carrera. Raiders del Brader y Owls del AIP se presentaron al Estadio de Balboa para resolver, de una buena vez, todas sus diferencias en el clásico de la categoría mini de la Liga Kiwanis de Fútbol Americano.
Dos áreas de “touchdown” imbatibles, herméticas, despedían la mitad del partido con un 0-0, evidencia de un partido apretado.
Las intenciones no cesaban y en una de ellas, la estrella de los Owls, Lucas Ardito Barletta se escapa por la lateral, en lo que el muro llamado “tumba, tumba” (José Ignacio Arango) lo esperaba. Era el fin para Lucas. Una fractura acabaría con su presencia en el campo y con el orgullo de los Owls algo devastado.
Esto último sería desmentido con una supercorrida del singular Andrés Heilbron, para subirle el ánimo a los de la Academia con la primera anotación del partido.
No pasarían algunos minutos para que los del Brader igualaran el encuentro con iniciativa de “tumba tumba”.
Un empate era lo último en la cabeza del AIP, y Ramón Maduro lo confirmaría con la anotación que pondría a su equipo en ventaja.
Pero, si con algo cuentan los del Brader es con su corredor estrella alias “tumba, tumba”, quien nuevamente atravesó la línea enemiga y se coló en el touchdown para sentenciar el partido.
Y así, con una pizarra de 16-14 a favor del Brader, el invicto sigue siendo invicto, y los Owls buscarán, a toda costa la venganza, que solo podrán lograr si llegan a la final.