La jornada de los Panamericanos tuvo dos caras.
La mejor cara fue la de Edgar Crespo, quien tuvo en sus brazadas la oportunidad de poner a Panamá en el medallero de los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011.
Lastimosamente el panameño no pudo hacer su mejor carrera y los brasileños, una escuela de natación en América, que pesa, al igual que la de Estados Unidos, fueron los que dominaron y dejaron al nuestro lejos del sueño de estar en el podio de premiación.
Crespo habló de mejorar errores y de seguro lo hará. Este atleta es una de las mejores figuras de nuestro país y sigue siendo la esperanza de una medalla para nuestro terruño en estos Juegos Panamericanos.
La peor de las caras de los panameños fue el retiro de José Guitián, en el pentatlón moderno, por un reclamo a una decisión de los jueces en la parte de la natación. No creo que es la mejor manera, menos en una justa de alto nivel como esta, que un atleta tenga este comportamiento. No debo pedir una sanción, pero por lo menos deben llamarle la atención por la actitud antideportiva.
Lo de Guitián rompe con todos los objetivos de los atletas, que es competir hasta el final, sin que nada lo perturbe; no tomar una decisión personal y dejar mal el nombre del país.
Hoy siguen los Juegos y espero que las cosas mejoren para los nuestros.