La selección española de waterpolo, debutante en la competición, volvió a sorprender ayer para clasificarse para la final del torneo olímpico tras derrotar a Hungría (9-10) y se jugará la gloria del oro frente a Estados Unidos.
El equipo de Miki Oca echó por tierra los principios de la experiencia y del saber estar en la alta competición. Con un equipo muy joven, España se ha encaramado en la final tras ganar todos los partidos que ha jugado hasta ahora y sólo ha cedido un empate, ante Estados Unidos, el último rival que le queda por el camino.
La final de waterpolo se jugará mañana.