El escolta estrella de Los Ángeles Lakes, Kobe Bryant, jugó el último partido como profesional en su ciudad natal de Filadelfia, y al margen de todas las emociones que vivió tras la gran recepción que le dieron, dijo que superó todo lo que uno podría "soñar" y reconoció que "estaba en paz".
"No tengo palabras por lo que he vivido las últimas horas en Filadelfia", subrayó Bryant al concluir el partido que su equipo perdió por 103-91 y fue el primer triunfo de los Sixers en 29 partidos, la peor racha dentro del deporte profesional de Estados Unidos.
"Me quedo con todo el cariño de los aficionados y los momentos vividos", agregó.
Bryant, de 37 años, reiteró que había llegado a la decisión de la retirada con total tranquilidad, sin ningún tipo de presión externa ni condicionamiento de ningún tipo, como algo interior, sin ninguna influencia de nada ni de nadie.
"Mis piernas, como se ha podido comprobar, ya no me dan para 48 minutos y por lo tanto ha llegado el momento del adiós", reiteró.
Bryant comenzó el partido de forma espectacular y arrolladora con 13 puntos en el periodo inicial con 3 de 4 tiros acertados, incluidos dos triples. Al final consiguió 20 puntos tras disputar 32 minutos en los que anotó 7 de 26 tiros de campo, incluidos 4 de 17 triples, la segunda mayor marca de intentos desde fuera del perímetro de su carrera profesional y la que más desde el 2008 cuando hizo 14.