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Las Remesas: ¿Efectos positivos?

“…las remesas no son “ni ‘maná del cielo" ni un substituto de políticas sólidas de desarrollo”, según concluyó un reciente informe del Banco Mundial. En “Cerca de casa: El impacto al desarrollo de las remesas en América Latina”, el Banco Mundial encontró que si el flujo de ayudas es consumido en vez de invertido su impacto en el crecimiento económico es nulo. Ese es ciertamente el caso en El Salvador: el más grande receptor de remesas per capita en Centroamérica ha tenido el más lento crecimiento económico en por lo menos cuatro años.”


La semana pasada El Salvador se convirtió en el primer país de ingresos medios bajos en beneficiarse de la Cuenta del Reto del Milenio (MCC, según siglas en inglés), el programa de ayuda exterior del Presidente Bush diseñado para asistir a países en desarrollo pero bien gobernados. A través de un plan de asistencia por $461 millones de dólares, Estados Unidos se unirá así a los inmigrantes salvadoreños en el envío de dinero al sur.
Esos $461milliones tal vez parezcan poco comparados con los $2, 800 millones de dólares en remesas enviados el año pasado por los salvadoreños en este país, particularmente teniendo en cuenta que esa suma se repartirá en el curso de cinco años. Pero eso no quiere decir que los salvadoreños acá no tengan ciertas sugerencias para el MCC como también la esperanza de que el programa los ayudará a cambiar la forma en que las remesas están afectando a su país.
Los inmigrantes salvadoreños se sienten frustrados ante el hecho de que sus dólares no están cosechando beneficios de desarrollo en su país. Aunque las remesas han demostrado ser un elemento vital para miles de familias en pobreza extrema, los inmigrantes salvadoreños temen que el dinero esté creando una cultura de dependencia en su país de origen.
Carlos Castro, líder comunitario salvadoreño y dueño de un supermercado especializado en productos para hispanos en el norte de Virginia, lamenta que El Salvador ahora tenga que importar trabajadores de otros países centroamericanos porque algunos salvadoreños ya no ven la necesidad de trabajar gracias al cheque que reciben mensualmente de sus parientes en el exterior. Lamentó además el corruptor consumismo que lleva, por ejemplo, a que un inmigrante salvadoreño en el área de Washington se arriesgue a trabajar en el techo de una casa cubierta de nieve solo para poder "comprar los zapatos de marca" que quieren sus hijos en El Salvador.
Funcionarios salvadoreños encontraron quejas similares sobre el consumismo y la dependencia al reunirse con conciudadanos a lo largo de Estados Unidos, como parte del proceso de consultas que buscaban obtener apoyo público para su propuesta al MCC. Según documentos de las reuniones, había un sentimiento generalizado de que "es hora de poner fin a esa mentalidad de paternalismo" y de que su apoyo genere empleo y no solo dinero para gastar.
En otras palabras, las remesas no son "ni maná del cielo" ni un substituto de políticas sólidas de desarrollo", según concluyó un reciente informe del Banco Mundial. En "Cerca de casa: El impacto al desarrollo de las remesas en América Latina", el Banco Mundial encontró que si el flujo de ayudas es consumido en vez de invertido su impacto en el crecimiento económico es nulo. Ese es ciertamente el caso en El Salvador: el más grande receptor de remesas per capita en Centroamérica ha tenido el más lento crecimiento económico en por lo menos cuatro años.
Para revertir esa tendencia negativa, los gobiernos en países receptores debieran, según el Banco Mundial, proporcionar incentivos para la inversión y promover el desarrollo de capital humano. El plan del MCC para El Salvador parece seguir ese modelo al enfocarse en aumentar ingresos en la rezagada zona norte del país -el área de origen de la mayoría de salvadoreños en este país- a través de una combinación de inversiones en educación, servicios públicos, desarrollo empresarial e infraestructura de transporte.
Lo que falta en esta ecuación, afirman los críticos, es una conexión directa entre el nuevo plan de desarrollo y los actuales flujos de ayuda. La filosofía del MCC y el modelo del Banco Mundial seguramente mejorarán el entorno para que las remesas tengan un efecto más productivo pero no contemplan explícitamente un acercamiento a quienes las envían.
Esto parece ser un tremendo descuido y una lamentable pérdida de oportunidad. La ayuda de $461 millones de dólares tendrá un efecto, pero hay que imaginarse el impacto si el MCC pudiera servir de palanca para impulsar un mejor uso de los miles de millones enviados anualmente.
De acuerdo con Manuel Orozco, experto en remesas de la institución Diálogo Interamericano con sede en Washington, el plan auspiciado por el MCC pudo haber creado portafolios de inversión para proyectos de pequeña escala a los que los inmigrantes pudieran contribuir desde acá.
En cierto grado eso ya ha empezado. Iniciativas colectivas o comunitarias, organizadas a través de las asociaciones salvadoreñas, invierten ya unos $3 millones anuales principalmente en proyectos educativos y de salud.
Pero algunos miembros de dichas asociaciones sospechan que los funcionarios salvadoreños los dejaron intencionalmente por fuera del MCC. Jaime Peñate de Comunidades, organización que representa asociaciones de salvadoreños residentes en el área de Los Ángeles, dijo que estuvo entre las docenas de invitados por el gobierno salvadoreño para informarlos sobre el plan. Pero luego descubrió que funcionarios salvadoreños se estaban reuniendo en otra habitación con grandes inversionistas.
Aún así, algunos salvadoreños en este país no están abandonando esfuerzos para aprovechar los fondos del MCC. Luis Felipe Romero, director ejecutivo de Comunidades Unidas Salvadoreñas, la organización equivalente a la de Peñate en el área de Washington, dijo que se acercó al ministerio de relaciones exteriores salvadoreño con la propuesta de usar algunos de esos fondos para un plan piloto y que espera todavía su respuesta. "Vamos a continuar trabajando para El Salvador, " dijo; "si aprovechan ellos la oportunidad de trabajar con nosotros, serán bienvenidos".
(ii) La elaboración de un sistema de puntaje que dictamine la elegibilidad de los beneficiarios;
(iii) El desarrollo de un software de Vulnerabilidad Social que consolide la información de las personas que postulan a ser beneficiarios.
El primer paso es la prefocalización geográfica, se efectúa utilizando el Índice Compuesto de Marginalidad, (ICM) que combina dos medidas de pobreza: el consumo; y las necesidades básicas insatisfechas.
Selección sobre la base de la distribución de los Hogares en Pobreza Extrema de la ENV 2003 (%). Ver cuadro
La Red de Oportunidades opera con cuatro componentes centrales: la Transferencia Monetaria Condicionada, el Acceso a la Oferta Institucional de Servicios, el Acompañamiento Familiar, y el Desarrollo de Capacidades para la Generación de Ingresos.
La Transferencia Monetaria Condicionada es una cantidad fija de dinero (B
35.00 mensual) que se entrega directamente a las familias beneficiarias participantes extremadamente pobres, a fin de apoyar el cumplimiento de los compromisos suscritos voluntariamente en el Pacto de Corresponsabilidades relacionadas: con la educación, la salud y nutrición materno-infantil, y el desarrollo de capacidades, de lo cual depende la regularidad y la continuidad de la medida compensatoria.
Se busca el mejoramiento inmediato de las capacidades de funcionamiento básico de las familias, acceso a servicios y oportunidades; el fortalecimiento de las familias y la comunidad.
La transferencia estará asociada a una serie de compromisos que las instituciones y las familias beneficiarias definen como punto de partida para el desarrollo del capital humano y social que son:
1) Las corresponsabilidades condicionantes de la transferencia monetaria tienen como objetivo promover la permanencia de los niños y niñas en las escuelas, mejorar la situación de salud y nutrición materno-infantil, así como, el desarrollo de capacidades para la generación de ingresos.
2) Las corresponsabilidades complementarias tienen como objetivos mejorar las condiciones de habitabilidad, y estimular y desarrollar el capital social, o sea, las capacidades de la comunidad.
3) La oferta institucional de servicios está dirigida a garantizar el adecuado desarrollo humano de las familias, teniendo en cuenta que la población en pobreza extrema no es usuaria cotidiana de servicios como salud y educación.
La capacidad proactiva de la oferta facilita los siguientes:
Asegurar los derechos fundamentales de las familias beneficiarias.
Garantizar el acceso gratuito y con calidad a los servicios y programas básicos.
Mejorar las oportunidades para el desarrollo de capacidades de las familias beneficiarias.
Articular a las familias beneficiarias con otros programas que desarrollan las instituciones del Estado.
Incrementar la calidad de vida de las familias beneficiarias.
Fomentar la participación social activa en el desarrollo de los corregimientos y lugares poblados.
El Acompañamiento familiar busca lo siguiente para las familias beneficiarias:
1) Articular los recursos del Estado y las capacidades de las familias.
2) Garantizar el desarrollo humano generando independencia, autonomía y empoderamiento de las familias participantes.
3) Abrir espacios de expresión y apoyo para la recuperación y rearticulación social y comunitaria.
Desarrollo de Capacidades propone incidir en los niveles de desarrollo humano, para que el proceso de movilidad social ascendente que se logra a través de la Transferencia Monetaria Condicionada sea sostenible. Este componente, está diseñado para estimular y desarrollar las capacidades innatas de cada individuo mediante el aprendizaje y perfeccionamiento de destrezas en actividades que permitan la generación de ingreso.
El Programa de Red de Oportunidades es cónsono con los de la solución integral requerida para la pobreza extrema y el nuevo paradigma del desarrollo. Lejos del "asistencialismo o paternalismo": aminora la desnutrición materna infantil; desarrollo capital humano y social; asegura acceso a los servicios públicos -educación y salud; y finalmente eleva la productividad laboral. Cierto, hay beneficios e igualmente sus responsabilidades
Es impostergable que enfrentemos las desigualdades imperantes en la sociedad y empezar el camino generacional hacia una sociedad más justa. El Programa de Red de Oportunidades es exactamente eso: para los beneficiarios y para nosotros los afortunados de abonar al saldo deficitario, acumulado históricamente, que padecemos. Es el momento oportuno, con el concurso de todos.. sí se puede!


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259963
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América