El escolta Latrell Sprewell, de los Knicks de Nueva York, fue multado con 250.000 dólares y apartado del equipo hasta que pueda hacer una “contribución positiva”.
La decisión de los directivos del equipo se originó porque Sprewell ocultó una lesión que se produjo en la mano derecha dos semanas antes que comenzasen los entrenamientos y que le obligó a pasar por el quirófano para ser baja al menos por un mes y medio.
La lesión lo tendrá apartado al menos dos semanas de la competición regular.
El presidente de los Knicks, Scott Layden, se reunió hoy durante 20 minutos con Sprewell en el centro de entrenamiento del equipo y el jugador explicó que se había lesionado la mano al caerse en su nuevo yate.
Sin embargo, de acuerdo a un informe periodístico que ofreció la pasada semana el diario “New York Post”, Sprewell se rompió la mano cuando le lanzó un derechazo al amigo de una mujer que iba en su yate y había vomitado.
El periódico, que citó a dos testigos del incidente que no quisieron ser identificados, explicó que Sprewell no alcanzó la cara del hombre al que quería golpear y si dio contra una pared del yate, que se encontraba en el área de los lagos de Milwaukee, donde celebraba una fiesta nocturna.
Layden destacó que oficialmente Sprewell no era suspendido, pero le habían dado tiempo al jugador para que regresase recuperado y definido de lo que quería hacer dentro del equipo.
“Sabe que tiene una responsabilidad y una obligación de hacer bien las cosas”, recordó Steve Mills, presidente del grupo Madison Square Garden, que es el propietario de los Knicks, y también se reunió con Sprewell. El entrenador Don Chaney también habló en privado con Sprewell, que abandonó el centro de entrenamiento sin hacer comentario alguno a los periodistas.
De acuerdo a Layden, Sprewell se mostró “frustrado” por el castigo que le han impuesto.
Layden también admitió que los Knicks habían cambiado por completo la manera de tratar el comportamiento de Sprewell con relación al pasado, cuando distintas acciones de indisciplina fueron pasadas por alto.
Sprewell faltó a todo el campo de entrenamiento la temporada de 1999 sin que diese ningún tipo de explicación y de manera sistemática llega tarde a los partidos que han disputado los Knicks durante las últimas cuatro temporadas.
Los Knicks consiguieron a Sprewell de los Warriors de Golden State después que el equipo californiano lo suspendió durante la mayoría del tiempo de la temporada de 1997-98 por haber agredido al entrenador P.J. Carlisimo al que agarró por el cuello y dijo que lo iba a matar. Sprewell fue suspendido ante los Heat de Miami.