La Liga de Quito aseguró ayer su pase a la final del Mundial de Clubes con una victoria solvente sobre un Pachuca incapaz de hacer algo ante la maestría con la que los ecuatorianos manejaron los tiempos del partido.
La expectación que había levantado esta especie de partido decisorio sobre el reinado del fútbol latinoamericano quedó satisfecha con un enfrentamiento entre los equipos mexicano y ecuatoriano en el que brillaron los jugadores argentinos, sobre todo los del Liga.
El equipo de Quito ya es finalista, pero no se conformará con eso a pesar de que a buen seguro será el Manchester Unied el equipo que esperará a los ecuatorianos el domingo en el Estadio Internacional de Yokohama.
La LDU de Quito es el campeón de la Copa Libertadores.