Liga Deportiva Universitaria de Quito (LDUQ) viajó ayer a Brasil con la ventaja de 5-1 conseguida en el partido de ida, pero sus jugadores no están confiados para el encuentro de revancha, mañana ante Fluminense, en la final de la Copa Sudamericana.
El cuadro universitario viajó en un vuelo particular, que llevará directamente al equipo hasta Río de Janeiro.
La única ausencia del equipo, que dirige el uruguayo Jorge Fossati, será el centrocampista juvenil Miller Bolaños, pues fue operado hoy de una fractura en el quinto metatarsiano, que lo mantendrá fuera de las canchas por los próximos dos meses.