Es meta prioritaria de cualquier gestión de Gobierno alcanzar el éxito deportivo. No como cuña política, sino como parte de un eje estratégico que tiene visión y norte.
Ha sido difícil para la administración de Pandeportes, por ende del Estado, controlar los vaivenes intempestivos de quienes dirigen el deporte federativo.
La inestabilidad de la dirección de Pandeportes ha contribuido a que hoy día no tengamos una respuesta clara. Esto, más que por un culpable, ha sido por factores generales que, apegados al estricto sentido del concepto DEPORTE, no permitieron un fluido desarrollo.
Omar Moreno, Henry Poso, Fary Levy y ahora Rubén Cárdenas han intentado coordinar la brújula. Pero se han complicado al tocar temas de amplia profundidad internacional: las federaciones y el Comité Olímpico.
No buscamos culpables. Simplemente no se ha podido tener en año y medio estabilidad. Por ende, tocará a Cárdenas ser la bandera para encontrar una solución.
Empero, es el Comité Olímpico, ajeno a Pandeportes, la verdadera razón de los dolores de cabeza de Estado. La pérdida de los Bolivarianos y Centroamericanos es una muestra del daño que causó este ente ajeno y cercano al deporte panameño.
Digo ajeno, porque guste o no guste, no se maneja bajo ninguna directiva política, es propio del COI bajo el paraguas de la Carta Olímpica.
Es decir, a sabiendas de que Pandeportes trabaja bajo una visión clara, esperamos que el tema COP logre aclarar el panorama del deporte nacional.
Esperamos que este día de reflexión detenga la comidilla de entregar el deporte, la figura de país y a los atletas en una luchan intestina condenada al fracaso.
Es una pena, porque en esto se ha perdido año y medio y no logramos despegar. Por más deseos que existan en pro... los peros abundan en el arbolito de Navidad de algunos.
Por Dios, que alguien arregle esto. Se pone feo y se avecina una suspensión internacional... nos cortan las venas. Hagamos algo, todos. No solo Martinelli, sino todos... Es cuestión de vida y felicidad. Basta de llanto en el deporte.