Cuando la panameña Rolanda Bell se fue de cabeza a la ría no era precisamente porque quería hacer un clavado en medio de la pista de atletismo del Campeonato Mundial 2015, en Pekín, China, sino que el nerviosismo le jugó la "pacheca" y sus pies estaban fuera de lugar.
Irónicamente, Bell se convirtió ayer en el foco del mundo por la estrambótica caída que sufrió en la ría de los 3,000 metros con obstáculo, hecho que quedará enmarcado en la historia de este Mundial y que le costó la eliminación de la competencia y consigo, el sueño de clasificar a las Olimpiadas de Río de Janeiro 2016, en Brasil.
"No sé si fueron los nervios, pero mis pasos iban fuera de sitio y fallé en el salto", admitió Bell al final de carrera, que por cierto, quedó última en su serie con un tiempo de 10:33.78 minutos.
Elmer Ortiz, presidente de la Federación Panameña de Atletismo, aseguró que la corredora "se encuentra en buen estado" y que espera que no se presenten "lesiones".
Por su parte, Camilo Amado, presidente del Comité Olímpico de Panamá, sostuvo que se "esperaba que Bell mejorara su marca personal (9:47.16) y que consiguiera la mínima para clasificar a Río 2016; sin embargo, no se pudo, pero la seguiremos apoyando en su camino".
Con esta caída, Rolanda dio por terminada su temporada de pista clasificatoria a los Juegos Olímpicos, pero aseguró que ahora se enfocará en pruebas de velocidad con vista para Río 2016.
La fondista estadounidense-panameña, de 27 años de edad, había asegurado previo a su carrera que se encontraba "muy en forma", a pesar de haber abandonado esta misma prueba en los pasados Juegos Panamericanos de Toronto 2015, celebrados en entre julio y agosto, en Canadá.