Con un penal anotado por el delantero argentino Leonardo Ulloa en el quinto minuto de los descuentos, Leicester rescató milagrosamente un empate de 2-2 frente a West Ham ayer.
El goleador Jamie Vardy, que anotó el primer gol para el sorprendente puntero de la Premier, fue expulsado.
El resultado se decidió en dos penales otorgados y otro no pitado a los 54 minutos, cuando el juez supuso que Vardy fingió haber sido víctima de una infracción.
"Demostramos nuevamente nuestro espíritu de equipo y solidaridad", afirmó el defensor del Leicester Danny Simpson. "Sabemos que siempre luchamos a muerte y es eso lo que hicimos".
Leicester, que nunca ha ganado un título liguero en sus 132 años de vida, está primero con ocho puntos sobre Tottenham, que juega hoy con Stoke.