El buen ambiente que rodea a todo lo que tiene que ver con la Selección Nacional se ha visto interrumpido por una serie de acontecimientos que margina a ciertos jugadores de la actividad futbolística.
Durante la práctica de ayer, fue notable la ausencia de Auriel Gallardo, quien siquiera viajó desde Chiriquí, producto de un golpe en uno de sus tobillos que lo dejó fuera de combate el sábado ante el Veragüense.
Otro que vio el entrenamiento desde la “sombrita” fue Ricardo Phillips, quien recibió un fuerte golpe en el partido de San Francisco ante Árabe, que le provocó una distensión de los ligamentos de su rodilla derecha.
Habló “Patón”.
“Fue sólo un golpe, pero aún siento algo de dolor. Me indicaron reposo”, mencionó el conocido volante.
Si bien es un padecimiento que podría evolucionar favorablemente en los próximos días, el propio jugador puso en dudas su participación con los “monjes”, la próxima jornada de la liga.
“Veo difícil que esté con mi equipo el próximo juego. Hay que esperar lo que dicen los médicos”, expresó.
Tiene para rato.
Por otro lado, no se pudo precisar aún la gravedad del golpe sufrido por el hábil delantero chiricano.
Su compañero de equipo Martín Gómez sostuvo que por el momento no le han hecho ningún estudio hasta esperar que la zona afectada se desinflame.
“El doctor del equipo le dijo que en unos días le harán un estudio, pero le vi el tobillo luego del partido y estaba muy hinchado”, afirmó Gómez.
Afuera también.
El gran capitán, Felipe Baloy, también pasa una situación similar, en el fútbol mexicano.
En un entrenamiento del Monterrey sufrió una ruptura fibrilar del aductor de la pierna izquierda y estará parado por 14 días.
Lo positivo es que aún falta mucho para la Copa de Oro, habrá que esperar que las lesiones se alejen de la “Sele”.