Panamá sólo tiene una opción, ganar o simplemente se despide hoy del Segundo Clásico Mundial de Béisbol.
El rival es el herido, pero peligroso equipo de República Dominicana, que viene con su ego maltrecho, luego de ser sorprendido ayer por Holanda, que lo superó 3-2.
Panamá tiene un crucial partido ante los dominicanos, a las 4:30 p.m. de hoy, en la sede del Grupo D, en el Estadio Hiram Bithorn.
La tropa que dirige Héctor López presentará hoy a Ramiro Mendoza, pero además a disposición queda también utilizar en el relevo monticular a Manuel Corpas, quien no trabajó ayer ante Puerto Rico.
A nivel ofensivo, queda la preocupación del batazo oportuno, que nunca llegó ayer para los panameños, en especial de los llamados a cargar la ofensiva canalera.
No hay mañana para Panamá, debe asimilar la derrota ante Puerto Rico y tratar de vencer a Dominicana, si no, su destino será la triste despedida.