El mundo del boxeo vivió en el año 2002 el final del mito de Mike Tyson como el temible "Hombre de Hierro" y dejó al británico Lennox Lewis como el campeón indiscutible de los pesos pesados, mientras que el estadounidense de orgen mexicano Oscar De La Hoya recuperó su condición de "Golden Boy".
El mexicano Marco Antonio Barrera terminó el año sin ningún título, pero fue también junto con el estadounidense Vernon Forrest, que generó la mayor sorpresa con los victorias consecutivas ante su compatriota Shane Mosley, grandes protagonistas con su extraordinario boxeo.
Como siempre sucede el gran interés en el mundo del boxeo estuvo en la categoría reina de los pesos pesados, en la que por fín se logró que Lewis y Tyson se viesen las caras en un cuadrilátero para decidir quien de los dos era el mejor del mundo.
La pelea que se disputó en la Pirámide de Memphis sirvió para ver como Lewis, en la mejor pelea de su carrera profesional, destrozaba al peor Tyson de todos los tiempos para dejar establecido su nuevo reinado como el monarca indiscutible.
Lewis destrozó con su boxeo y golpes a Tyson, que cayó derrotado en el octavo asalto por nocáut, y perdía para siempre su condición de peleador al que todos habían temido en el cuadrilátero. El campeón británico finalmente se ganó el reconocimiento de todos y entró a formar parte de la historia del boxeo como uno de los grandes campeones.
El puertorriqueño John Ruiz, bajo la dirección del promotor Don King, logró el título de campeón de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) después de superar la tercera pelea consecutiva contra Evander Holyfield, que también perdió con Chis Byrd en su intento por quedarse con el título que estaba vacante de la Federación Internacional (FIB).
Si Lewis se ganó el respeto dentro de los pesos pesados con su triunfo frente a Tyson, De La Hoya hizo lo propio contra Fernando "El Feroz" Vargas, en la batalla mexicana, que fue sin lugar a dudas una de las mejores peleas que se dieron en el año 2002.
De La Hoya, como siempre ha hecho desde que ganó la medalla de oro en Barcelona"02, respondió en plan de campeón y realizó la mejor pelea como profesional al superar los golpes de Vargas en un duelo sin descanso hasta que en el undécimo asalto los destrozó a su rival con combinaciones de golpes que lo mandaron al hospital.
El "Golden Boy" retuvo su título de campeón de los pesos súper welter y le quitó a Vargas el de los medianos ligeros, que además dio positivo al consumo de esteroides y ha sido suspendido por la Comisión Atlética de Nevada con nueve meses sin poder boxear.
De La Hoya ahora tiene como misión enfrentarse, en peleas de revancha, a los dos únicos boxeadores que consiguieron derrotarlo, el puertorriqueño Félix "Tito" Trinidad y el estadounidense Shane Mosley antes que decida retirarse con todos los honores de ser un campeón indiscutible que lo ganó como profesional.
Barrera, que termina el año sin un título, porque no quiso quedarse con el del peso gallo que ganó frente a su compatriota Erik Morales, en otra de las peleas estelares y mejores del año, confirmó su condición de estrella sin discusión.
Forrest paso de ser el gran desconocido entre los que venden la imagen del boxeo a campeón del mundo welter con dos triunfos consecutivos y brillantes frente al favorito Mosley, que ya había perdido también como aficionado contra la revelación del año.
Barrera y Forrest fueron el mejor ejemplo de los profesionales que no venden entradas, pero son la delicia para los verdaderos entendidos y amantes del boxeo de clase y competición.
Un reconocimiento que también se ganaron por méritos propios el canadiense Arturo Gatti y Micky Ward, que protagonizaron dos combates demoledores e intensos sin que estuviese ningún título mundial en juego.