La ley de ajuste cubano, que privilegia con la residencia a los nacionales de ese país que tocan costas norteamericanas, constituye un estímulo a la emigración ilegal y contradice el espíritu de los acuerdos migratorios bilaterales, opinaron ayer fuentes oficiales en la isla.
Esa legislación, que data de la década de los 60, contradice el espíritu "de alcanzar orden, seguridad y legalidad" expresados en los acuerdos migratorios de mayo de 1995, dijo la oficial Agencia de Información Nacional (AIN).
El pronunciamiento acompañó la noticia de la repatriación la víspera de 14 cubanos ("balseros") interceptados por Estados Unidos en alta mar, y devueltos en la operación 113 desde la puesta en vigor de los acuerdos.
De las 14 personas, 12 son hombres y dos mujeres, procedentes de las provincias de La Habana (cinco) y Matanzas (nueve), los que fueron regresados a sus lugares de origen tras el control médico de rigor.
Desde la suscripción de los acuerdos, 1.568 personas han sido repatriadas por Estados Unidos, incluidas 379 por la puerta de la Base Naval de Guantánamo, que Estados Unidos mantiene en la provincia cubana de igual nombre, en el este de la isla.