El capitán de la selección checoslovaca de fútbol, finalista en la Copa del Mundo de 1962, Ladislav Novak, falleció ayer en un pueblo al sur de Praga.
Novak, de 79 años, llevaba un lustro internado en un hospicio en la localidad de Ostredek, 50 kilómetros al sur de la capital checa, informó en Praga la Federación Checa de Fútbol en un comunicado.