El volante de la selección China tiene talento, carisma y es el hombre responsable de guiar a la selección que dirige Bora Milutinovic en el Mundial 2002. Li Tie, volante estrella de Liaoning Fushum y la selección China, es el hombre encargado de mantener unidas las esperanzas de su país. Si el técnico Bora Milutinovic pudiera tener a 10 jugadores más como él, seguramente los chinos serían candidatos serios a ganar este y cualquier mundial.
“Li Tie es un excelente jugador. Es un gran trabajador y excelente compañero dentro y fuera del campo. Siempre entrega más de lo que tiene por ofrecer. La verdad me atemoriza la idea de saber que no puedo contar con él en un partido”, confesó hace pocos días el entrenador serbio.
El chino es admirado nacionalmente y eso quiere decir que cerca de 1.3 billones de pares de ojos están puestos en cada uno de sus movimientos.
Los futbolistas sudamericanos “son unos tramposos, es su forma de jugar, les gusta provocar”, declaró hoy viernes el defensa francés Bixente Lizarazu, al analizar el partido de la víspera contra Uruguay (0-0), en el que el árbitro mexicano Felipe Ramos Rizo expulsó al atacante galo Thierry Henry, máximo goleador del campeonato inglés.
China no tiene grandes posibilidades de avanzar a la segunda ronda, el placer de sus admiradores estará en poderlo ver. Los chinos vienen de caer ante Costa Rica 2 por 0.
Pese a la modestia de sus posibilidades la nación asiática está muy feliz con la posibilidad de observarlo frente a Turquía y Brasil, rivales de su grupo.
China avanzó por primera vez a un torneo orbital gracias a la magia de Tie, el trabajo sacrificado, ordenado de un sólido grupo y una excelente orientación del experimentado Milutinovic.
El seleccionador belga Robert Waseige defendió hoy viernes sus tácticas ultraconservadoras en el Mundial, que lo llevaron a alinear solamente defensas y volantes en el partido estreno contra Japón (igualado 2-2) algo que le valió críticas de la prensa y los jugadores.
Si China avanza será una auténtica sorpresa y para Li Tie es todo un reto. El volante suma 80 partidos defendiendo los colores de su país y ha demostrado ser el corazón de un aguerrido equipo. Además de liderar el onceno sus pases y grandes jugadas son el sello personal que ha impuesto a la selección en los últimos años.
El color de pelo y no el estilo se ha convertido en el sello de los coanfitriones Japón y Corea del Sur, en la medida en que han ido emergiendo como potencias futbolísticas de Asia.
El equipo japonés muestra siete colores de cabello que incluyen tonos de marrón, pasando por el rojizo suave del mediocampista Kazuyuki Toda hasta el mechón plateado de Junichi Inamoto, héroe del empate japonés con Bélgica a dos goles por bando.
El cabello multicolor de los guerreros surcoreanos causó una conmoción aparte en su debut triunfal con 2-0 ante Polonia.
Quizá la prueba final sobre la diferencia que puede establecer un corte de cabello está en la pobre actuación que tuvieron dos de los equipos más discretos hasta el momento: China, que cayó 2-0 ante Costa Rica y Arabia Saudita, arrollada 8-0 por Alemania.
La mayoría de jugadores de ambos equipos tienen corte estilo militar y patillas, algo que atraería a las jovenes de los años cincuenta, pero que provocaría silbidos de las adolescentes de este siglo 21.
Li Tie: el "Beckham" de China
Lie Tie no tuvo un buen debut en el mundial. La selección china cayó derrotada en su primera presentación ante Costa Rica 2 tantos por 0. En ese partido Li Tie no pudo mostrar sus grandes habilidades. La afición de su país espera que él pueda volver a su nivel cuando enfrenten a la selección de Brasil el domingo.