Alvaro Campos, padre del portero de la selección mexicana de fútbol, Jorge Campos, fue liberado ayer en una carretera de Acapulco, en el sureño estado de Guerrero, tras permanecer seis días secuestrado, informó la Procuraduría General de la República (PGR).
Alvaro Campos fue secuestrado el pasado día 17 por cuatro hombres armados con rifles AK-47 en una carretera de Acapulco (Guerrero), en el sureste de México, cuando se dirigía a un complejo deportivo.
En un comunicado, la PGR explicó que Camos apareció a las 08.20 hora local (14.20 GMT) en el punto de revisión de Bajos del Ejido, ubicado en el kilómetro 18 de la carretera nacional Acapulco-Coyuca de Benitez, en Guerrero.
Campos, según la versión de la Procuraduría, manifestó que había sido liberado por sus secuestradores y solicitó ayuda de la Policía Judicial Federal.
Los agentes judiciales trasladaron al padre del portero mexicano a las oficinas de la Subdelegación de la institución en el Puerto de Acapulco, hasta donde se desplazaron sus familiares.
Según fuentes próximas a la familia, Campos se encuentra en buen estado físico, aunque presenta golpes contusos y rasguños en el rostro.
Las fuentes consultadas evitaron precisar si la familia ha pagado rescate por la liberación de Campos y rechazaron concretar los términos en que se desarrolló la negociación con los secuestradores.
Al parecer, según versiones la prensa local, la familia Campos se enteró de la liberación a través de una llamada anónima que anunciaba que Campos, conocido como "el ñoño", "ya va para allá".
Durante los seis días de secuestro, la familia Campos ha rechazado manifestarse sobre el rescate, aunque fuentes próximas admitieron que los captores habían exigido un millón de dólares para liberar al padre del guardameta mexicano.
Tras conocer la noticia del secuestro, el pasado día 17, el portero de la selección mexicana de fútbol abandonó Hong-Kong, donde se encontraba con su equipo para disputar la Copa Carlsberg, y se trasladó a Acapulco.
El portero Campos, dijo ayer que su padre "está bien, sano y a salvo, que es lo más importante de todo esto".
Jorge Campos, popular por sus vistosos uniformes de portero y su funcionalidad en el campo de juego como delantero, agradeció la discreción de la prensa que atendió a su llamamiento de no perturbar el proceso de negociación con las personas que tenían en su poder a su padre, Alvaro Campos González.
En un encuentro con la prensa en la ciudad de Acapulco, Jorge Campos se reservó dar detalles sobre las negociaciones para lograr la libertad de su padre.
El secuestro del padre del jugador causó indignación en diversos círculos y en el deporte algunos de sus compañeros del club Universidad Nacional Autónoma de México se pronunciaron por iniciar una campaña de rechazo a la violencia que se vive en el país.