Por el contrario ve en esos convenios puertas para los productores panameños, y descarta que aun con un cambio de gobierno se produzcan reformulaciones en cuanto a la política de aranceles.
Lo que en principio se concibió, por ejemplo en el caso del ALCA, como una liberalización incontrolada ha registrado cambios, y da a Panamá la posibilidad de decidir qué abre y qué controla, señala.
Hatuey Castro, un doctor en medicina veterinaria que salta al escenario político de la mano del Partido Demócrata Cristiano durante las acciones contra los regímenes militares y ahora integra las filas del partido de gobierno, subraya como beneficiosos para los productores los Tratados de Libre Comercio firmados por Panamá con Taiwán y El Salvador, y destaca las perspectivas que se abren para el país en ese camino.
En el TLC que está en perspectivas con Estados Unidos, y que de alguna forma causa algunas preocupaciones en algunos sectores de la economía nacional, yo diría que se está viendo esto con una visión política., expresa, y añade que se está ante un mercado de 300 millones de habitantes que abren posibilidades interesantes para los panameños.
Pero, quién es Hatuey Castro? De padre cubano y madre colombiana, este septuagenario dirigente gubernamental, llega a Panamá a los seis años. La corrupción y los regímenes dictatoriales en la Cuba de Machado y luego de Fulgencio Batista, obligan a su familia a emigrar a Panamá. Es el mayor y el único varón de cuatro hermanos. Inicia estudios secundarios en el Instituto Nacional y los concluye en el Instituto Panamericano (IPA), y los universitarios en la Universidad de La Habana. Allí forma parte de un grupo de militancia política llamado "Cuba Rebelde" y se relaciona con otras organizaciones vinculadas al entonces joven dirigente estudiantil Fidel Castro. Cuenta que tres días antes del asalto al Cuartel Moncada el 26 de julio en 1952 había sido invitado por el propio Fidel a una reunión, sin más detalles. Después se enteró que los convocados fueron los que participaron en la asonada de Santiago, donde murió la mayoría. Volvió a ver al presidente cubano en el año 2001 cuando se produjo la Cumbre Iberoamericana, y se saludaron por breves minutos. Carlos Arellano Lennox es quien lo recluta para las filas demócratacristianas, donde ocupa cargos de dirección nacional. En mayo de 1989 hace parte de la manifestación civilista que es detenida en Santa Ana, durante un enfrentamiento con integrantes de los Batallones de la Dignidad. Uno de estos últimos le rompe el codo derecho con una varilla pero la intervención de una batallonera lo pone a salvo. "Quién es Usted", le preguntó la muchacha interpuesta entre él y el batallonero, y el le alcanza a decir "que es un anciano que pasaba por ahí" y ella lo conduce a la entrada de Salsipuedes y le dice que se marche. Es de los que piensa que la invasión de diciembre de 1989 fue innecesaria. Estima que los cuerpos norteamericanos de inteligencia dieron muestra en esa ocasión de una gran incapacidad porque pudieron llevarse a Manuel Noriega sin necesidad de añadir a los 10 mil soldados que tenían en el país los otros 22 mil que llegaron. "Creo que esta sociedad nunca estará en paz consigo misma hasta que se reivindiquen a los muertos de la invasión", asevera, y añade que estos merecen un monumento. Cuestiona la alianza del PDC con el PRD, y cree que ello fue una traición a acuerdos políticos previamente concertados. Cree que allí la DC no tiene ningún futuro. Recuerda que en 1999, los arnulfistas le ofrecieron a Rubén Arosemena una vicepresidencia, que este rechazó, cosa que, estima, no hará el PRD. Semblanzas: Estamos en la ola del libre comercio y Panamá al igual que los demás países de la región lleva adelante negociaciones con ese propósito. Ya se han firmado algunos convenios, se negocian otros y nos encontramos en las gestiones del ALCA. Pero tales negociaciones han despertado inquietudes en algunos sectores. ¿Qué perspectivas posee, a su criterio, el Sector Agropecuario panameño para insertarse con éxito en las actividades de libre comercio que suponen las negociaciones que se desarrollan en ese sentido? HC- En el caso de los tratados recientemente negociados y firmados tanto con El Salvador como con Taiwán, se abren perspectivas interesantísimas. En el caso de Taiwán estamos frente a un poder adquisitivo que es casi dos veces y media mayor que la nuestra, lo que da una visión del potencial de consumo que puede tener Taiwán para Panamá. Los taiwaneses han demostrado en el sector industrial y en el comercial una gran eficiencia, al extremo de que es un país con una de las reservas económicas más grande en el mundo, y una capacidad de exportación de productos comerciales enorme. Se ha especializado en un rubro de una alta rentabilidad y en cierto modo implica que le es mucho mas rentable dedicarse a la actividad comercial e industrial que a la actividad agrícola, de manera que tienen un déficit extraordinario en la producción agrícola. Y ahí tenemos los panameños nichos sumamente importantes que hemos incorporado en las negociaciones, que implican, no solamente la posibilidad de exportarle a Taiwán productos tan disímiles como el azúcar empacada, que para nosotros es como una frontera que se nos abre de manera inusitada, sino también las exportaciones de productos cárnicos. Panamá encuentra allí un mercado bien interesante. A eso se suman otros productos. De tal manera que con el Tratado de Libre Comercio firmado con Taiwán el sector agropecuario es el verdadero ganador, porque lo que corresponde al sector industrial panameño poco eficiente, poco competitivo, poco dinamizado, poco extenso, Panamá no es nada más que un mercado trampolín, donde los taiwaneses no van a ver el mercado de los tres millones de panameños sino utilizar las instalaciones nuestra de Zona Libre para reexportar sus productos. Si bien es cierto que muchos de esos productos tienen aranceles relativamente bajos y, si entraran en el mercado panameño ciertamente vamos a tener pérdidas en los ingresos provenientes de los impuestos de importación, pero serían suficientemente compensados con los intereses provenientes de nuestras exportaciones agropecuarias. Por eso es que creo que es allí donde va a estar nuestra verdadera utilidad.
HC: En las últimas negociaciones del ALCA se llegó a la siguiente conclusión: se flexibilizó lo que era el criterio que pretendía que América se convirtiera en un mercado incontrolado, es decir una apertura total del mercado. Los países integrantes del cono sur combatieron esta posibilidad. Se llegó al criterio de que habría que racionalizar y permitir que en la interpretación del concepto del ALCA, los países determinaran qué liberalizar y qué controlar. Así que de cierto modo vamos a tener un ALCA distinto a lo que se concibió originalmente, pero que ha tenido que aceptarse así porque un grupo de países poderosos se han opuesto a la apertura total. Pero independientemente de ese criterio hay que recalcar que cuando Panamá se incorporó a la OMC, se determinó que habrían productos sensitivos y si Panamá se beneficia de eso, yo no tengo la menor duda de que se va a aplicar en las negociaciones con el ALCA. Por ejemplo, en las negociaciones con la OMC se determinó que había que proteger la producción arrocera mediante un arancel lo suficientemente alto para evitar que el país fuese eliminado como consecuencia de importaciones, por ejemplo de Estados Unidos. Yo no tengo la menor duda de que se van a mantener los mismos principios, porque se ha flexibilizado el concepto. Semblanzas: ¿ Y además del arroz hay otros productos que Panamá haya enmarcado dentro de ese liberar y controlar? HC: Sí como no, hay al menos ocho productos sensitivos: el arroz, los productos lácteos, la papa, entre ellos, con aranceles que los protegen altamente. Ciertamente o vamos a tener la capacidad para dar subsidios como lo puede dar Estados Unidos. Estados Unidos tiene un programa de 280 mil millones de dólares para subsidios de su producción en los próximos 10 años. Siendo eso así Panamá no está en capacidad de subsidiar. Además el subsidio suena a palabra fea en labios de los países pequeños, a mecanismo que han utilizado los países grandes para restringir la competencia de los países en desarrollo, pero que ellos disfrazan a través de medidas que les permiten controlar el mercado. No vamos a tener los recursos para subsidiar, pero seguramente tendremos algunos pequeños recursos para apoyar al sector agropecuario. Recientemente como consecuencia de una ley que prorroga por dos años más la vigencia del CAT, Panamá podría, una vez que cese la vigencia del CAT, utilizar los mismos recursos que se establecieron en el presupuesto nacional para, en alguna forma, apoyar la producción nacional, a través financiamientos blandos u obras de infraestructura. Contaremos con algunos recursos. Pero hay algunas cosas que debemos establecer: Un tratado de ALCA no abre el mercado panameño a la competencia internacional. Vamos a tener el pleno derecho a decir en qué queremos que participe Panamá con cado uno de los países o con cada uno de los bloques. Semblanzas: ¿Entonces el cuco no es tan fiero como se pinta? HC: No. Tengo la absoluta certeza de que eso no será así. No hay despenalización de productos alimenticio, y muy por el contrario se va a estimular en estos nuevos tratados, tanto el del TLC con Estados Unidos y eventualmente con el del ALCA se va a proteger la producción nacional. No va a ver ninguna posibilidad de que el país sea inundado por productos de terceros países mediante la disminución de los aranceles correspondientes. Se van a mantener los mismos y la protección, el criterio no va a variar. Semblanzas: ¿No habrá una reformulación de política en cuanto a los aranceles? HC: Estoy seguro que la política de este gobierno se va a mantener aferrada a la protección de la producción nacional. No solamente porque es la política de este gobierno, sino porque he entendido en los criterios de los aspirantes a la presidencia de la República un criterio unánime. Todos van a abogar porque la producción agropecuaria nacional sea adecuadamente protegida y se guarden las fronteras para evitar la inundación de productos subsidiados de terceros países donde el costo de la mano de obra compite con la panameña.
Pritsiolas : La mesa de redacción la maneja básicamente el subdirector Luis Chamorro,
quien me presenta un informe. Yo luego contacto directamente a los periodistas que preparan las notas principales y reviso ese material. Semblanzas: ¿Cómo calificas a tu equipo de trabajo? Pritsiolas : Un equipo joven. Edad promedio 30 años. El más viejo soy yo que tengo 43. Es gente que se faja. Hay que corregir algunas fallas, como desarrollar el olfato para explotar lo mejor de una noticia, pero eso se aprende con el tiempo. Nadie te lo enseña, tú tienes que aprenderlo. Lo que sé lo aprendí viendo a los periodistas veteranos como Sarmiento, Toño Díaz y Guillermo Rodolfo Valdés Crítica es una escuelita. De aquí han salido varios periodistas que se destacan en otros medios Semblanzas: ¿Sientes que hay una misión diaria en lo que haces? ¿Cuál? Pritsiolas : La misión es informar a un público ávido de información. Semblanzas: Eres periodista a tiempo completo ¿Cuál consideras la misión de un periodista, para con la sociedad? Pritsiolas : Lo ideal sería lograr a través de los medios una mejor sociedad, tratar de que los panameños sean mejores personas cada día. Si logramos superarnos en todo, tendremos un mejor país. Es algo difícil, pero sería mi sueño como periodista. Semblanzas: ¿Qué planteas respecto a las leyes mordaza? ¿Crees que la penalización de la injuria y la calumnia obstaculizan la labor del periodista? Pritsiolas : Las leyes mordazas siempre serán una espada de Damocles sobre el periodismo. Se han derogado algunas, pero quedan otras, que aunque no se utilizan frecuentemente siempre existe la tentación de que algún funcionarios las aplique.
La penalización de la calumnia e injuria si obstaculiza la labor del periodista. En lo personal no creo que ningún periodista profesional pretenda deliberadamente calumniar a una persona. Se cometen errores como en todas las profesiones, pero hay la oportunidad de enmendarlo. Lo conveniente sería despenalizarla. Semblanzas: ¿Ha ayudado la ley de transparencia y el acceso de información en las instituciones de gobierno a la labor del periodista? Pritsiolas : Bueno, la ley de transparencia para lo más que ha servido es para conocer el sueldo de los servidores públicos. La reglamentación mató una buena iniciativa. Semblanzas: ¿Es un hecho en Panamá la libertad de expresión? Pritsiolas : Depende con qué la comparas. No hay duda que desde 1990, los gobiernos democráticos han respetado en gran parte la libertad de expresión, contrario a lo que sucedía en la época de los militares. De todas formas la libertad de expresión es una lucha permanente en la que no debemos desmayar. Siempre queremos más libertad. Semblanzas: ¿Cuánto a progresado Crítica Libre, y qué le falta para ser mejor? Pritsiolas : Crítica en la última década se disparó en circulación. En 1994 entró en la era del color y desde entonces cada cuatro años se le introducen ajustes a su diseño. El que sea mejor o peor depende de la gente que labora en el diario. Nadie es imprescindible en ningún trabajo. Hoy yo estoy aquí, pero en pocas semanas puedo estar en otros lares. Lo importante es que los periodistas, fotógrafos y diseñadores entiendan que por mero orgullo personal hay que superarse cada día. Que hoy quizás no ganen lo que ellos piensan que valen, pero siempre hay gente que observa tu trabajo y el mundo está lleno de oportunidades.