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Libros para noviembre


Patria es el nido de la selva oscura,

la primera ilusión, el primer canto”.

“Patria”, Juan Aizpuru Aizpuru

 

(Segunda entrega)

El gran maestro Ricardo Ríos Torres, protagonista de varios episodios en el devenir patriótico del Istmo, hoy adalid de lectores, suele decir a sus contertulios que el libro tiene una potencia genética innegable; y es cierto; una lectura hace parir otras, anima nuevos recuerdos y enseñanzas, promueve inferencias impensadas, sensaciones y emociones variopintas.

Por ejemplo, para conocer sobre Historia de Panamá hay excelentes libros que nos detallarán con suma precisión los momentos determinantes en el calendario nacional. Pero, ¿qué tal si un día tenemos la oportunidad de aprender sobre ese tema por medio de las anécdotas de una persona que las vivió y nos las va contando como quien conversa con un viejo amigo?

 

Así lo hace el profesor Marino Jaén Sánchez, natural de Santo Domingo de Las Tablas, quien emigró a la capital en el año 1956, sin cortar del todo el lazo umbilical que lo ataba a su terruño (¿cómo hacerlo?). Y entre la urbe y el pueblo se deslizan los recuerdos que a modo de artículos ilustrados, estampas, cuentos y décimas, nos va narrando con un lenguaje permeado siempre por el gracejo característico del azuerense, entre quienes la Patria siempre ha contado a fecundos literatos.

¿Cómo recibió Panamá el cincuentenario de su independencia, en 1953? El autor, entonces de 13 años nos lo cuenta. ¿Y cómo se preparó para el centenario? Un Marino Jaén, ya superados los 60 años, lo narra en primera persona, con verbo ilustrador. Otras fechas relevantes del siglo XX (golpe de Estado de 1968, 9 de enero de 1964, invasión de 1989, reversión del Canal en 1999) también son narradas en este libro pleno de reminiscencias, inspirado por la trayectoria de Joaquín Beleño, al que Marino en su mocedad pudo conocer, y a quien admiraba por su capacidad para armar historias.

Conocí al profesor Jaén en su portal, en Santo Domingo, un sábado de verano por la noche, hace unos cuantos años, cuando se celebraba el “Perote de las Musas” bajo una luna espléndida. Enseguida entablamos conversación y me habló de su proyecto literario, el que me trajo (ya como obra) a mi oficina de la USMA, un día de estos.

 

Me complació verlo tan feliz. Solo los que han publicado un texto saben cuánto se parece ese hecho a ver nacer un hijo, y podrán entender del todo cuánto significado encierra compartir un ejemplar. El agradecimiento inicial luego se expande y se estaciona en la memoria, al comprobar que la lectura es placentera y que, dándole razón a Ricardo Ríos, genera en uno reminiscencias propias.

Es fácil identificarse con los pasajes de este libro porque, nombres y fechas aparte, narra parte de lo que fuimos como nación, de lo que seguimos siendo, de lo que aspiramos. “La Patria son los viejos senderos retorcidos…”, afirma Miró, y esos senderos se describen en las 176 páginas de la obra, donde además de aprender, de recoger lecciones, de compartir añoranzas, de conmovernos por una reflexión existencial, también encontraremos lugar para una carcajada ante ciertas desopilantes anécdotas.

Remedando a Miró, hay una Patria chica que cabe toda entera en estas páginas, prez y gala de lo nuestro; en ellas vuelve a cantar Lucy Jaén al son de un tamborito y de su noble sonrisa, bajo los frescos portales de Santo Domingo donde se tejen hermosas polleras encantadas con la virtud de hacer más hermosa y cautivadora a la mujer que se las ponga.


fecha edicion
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751223
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América