El líder del partido norirlandés Sinn Fein, Gerry Adams, colocó ayer una ofrenda floral en un monumento erigido en honor del prócer independentista cubano José Martí, al inicio de una visita de cuatro días en la que tiene previsto reunirse con el presidente Fidel Castro.
Durante la visita, Adams planea agradecer a Castro su solidaridad con los inconformes irlandeses que realizaron una dramática huelga de hambre hace 20 años. Una ceremonia para recordar a los 10 prisioneros que mantuvieron su ayuno hasta la muerte en señal de protesta estaba prevista para hoy.
Adams se reunió con el vicepresidente cubano Carlos Lage, principal estratega financiero de la isla y arquitecto de las modestas reformas económicas decretadas en esta nación. Adams tenía también previsto conversar con Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional cubana. No había un anuncio oficial respecto de la fecha u hora en que se reuniría con Castro. Adams y varios diputados de su partido planeaban también visitar un hospital y una universidad locales durante su estancia.
A su llegada a La Habana, la noche del domingo, Adams dijo que una de las razones principales de su visita a Cuba sería la ceremonia para recordar a los ayunadores. Adams respondió en gaélico a las preguntas de la prensa, y un intérprete las tradujo luego al español. El domingo Adams rechazó la versión de que su visita a Cuba no sería bien vista por sus simpatizantes de origen irlandés que viven en Estados Unidos.
"Tras estar en Estados Unidos apenas en noviembre, (sé que) habrá cierta gente que apoya el proceso de paz, que simpatiza con el Sinn Fein, que respalda la causa irlandesa y que no estará de acuerdo en que yo vaya a Cuba, pero pienso que ellos lo aceptarán y lo comprenderán", dijo Adams a la prensa durante una escala en París.