El líder indígena boliviano, Felipe Quispe, un ex guerrillero acusado de sedición y alzamiento armado, podría perder su libertad condicional por su inasistencia a las audiencias judiciales, advirtió el juez Humberto Pinto, en declaraciones ayer a la prensa local.
Quispe, ex miembro del Ejército Guerrillero Tupac Katari (EGTK), desarticulado en 1992 durante el gobierno del socialdemócrata Jaime Paz Zamora, fue puesto en libertad provisional en 1997 luego de cinco años de detención preventiva sin sentencia en una cárcel pública de La Paz.
El movimiento subversivo, que operó poco más de un año, cobró notoriedad con la voladura de torres eléctricas y poliductos en el área rural.
El juez en lo penal, Humberto Pinto, advirtió a Quispe y a otros implicados que "en caso de que no asistan a la próxima audiencia, su libertad será suspendida como prevé la ley".
El principal dirigente de la poderosa Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSTUTCB), Quispe, conocido como "Mallku" (cóndor, jefe supremo en lengua aymara) amenazó la semana pasada al gobierno con un corte rutas si no cesa la violencia en la región productora de coca del Chapare, bastión de su aliado Evo Morales.