- 3 títulos ha logrado Bocas del Toro en su participación en los campeonatos nacionales.
- 1961 fue el año en que Bocas obtuvo su primera corona en el béisbol mayor.
Los motivos sobraron para que el tercer título en la historia de Bocas del Toro fuera muy especial para cada uno de los jugadores que hicieron este sueño una realidad.
La confirmación de las retiradas del laureado director Alberto “Beto” Macré y del lanzador estelar Miguel Gómez le pusieron el toque especial a esta nueva conquista.

“Ya es el tiempo de mi retiro. Hay muchos jóvenes a quienes se les debe dar la oportunidad y creo que este es el mejor momento de irme, ganando un título”, declaró Macré, mientras levantaba los brazos y saludaba a cada uno de sus pupilos.
“Estoy muy contento con el trabajo que hizo el equipo, ya que nunca se rindió. Cuando inició esta serie se decía que Chiriquí la iba a barrer, pero nosotros sabíamos que no iba a ser así. La prueba está en que ahora somos los campeones”, manifestó Macré, quien en su trayectoria ganó nueve títulos, cinco de ellos en la juvenil y cuatro en la mayor.

En el caso de Gómez, su razón es tan especial como ver crecer a sus hijos y enseñarles el deporte que tanto le gusta.
“Tengo que dedicarles tiempo a mis hijos, no es fácil entrenar cinco o cuatro meses”, manifestó Gómez, quien jugó 14 años en la categoría mayor. “Quiero entrenar a mis hijos, que son selección de Panamá Oeste, en la categoría infantil y preinfantil, porque con mis juegos no les he podido dar ese calor de padre”, confesó el pitcher.

En esta serie final, Gómez tuvo marca de 2-0, con una efectividad de 2.02.
Las bujías de Bocas
La ofensiva de los bocatoreños fue implacable, transmitió temor a los lanzadores chiricanos por ser impredecible y dominar los fundamentos de la llamada pelota chica.
Esta responsabilidad recayó en figuras como Adolfo Rivera, Sergio Araúz y Valentino Arce, quienes no decepcionaron en el cajón de los bateadores y en las almohadillas.
“Este es uno de los mejores años que he tenido. Teníamos varios años de estar llegando y no lográbamos el título. Este es un momento importante en mi vida como beisbolista”, dijo el jardinero derecho Adolfo “Capirita” Rivera, quien en esta serie bateó para .522, con dos carreras empujadas y ocho anotadas.
Para el receptor Sergio Araúz, una lesión en su hombro no fue impedimento para que fuera el más oportuno, al impulsar cinco carreras.
“Este ha sido el campeonato que más he disfrutado, por ser una de las series más duras y difíciles. Vine a ayudar al equipo en la receptoría con una lesión, pero todo salió bien y pude ayudar a la ofensiva y defensiva”, comentó Araúz, quien ganó su segundo título con Bocas del Toro. “Estamos muy contentos de lograr este tercer título para la provincia bocatoreña. Teníamos claro el objetivo. Con los refuerzos hicimos un núcleo con mucha humildad y compañerismo, que es lo que ayuda a llegar a la meta”, añadió.
Por su parte, el segunda base de la novena caribeña, Valentino Arce, dejó que sus lágrimas explicaran lo que significa este título.
“Esto me llena de mucha emoción, hay que darle gracias a Dios. Sabíamos que esto no sería fácil, con un equipo de la calidad de Chiriquí. El bateo fue oportuno y un tremendo ‘pitcheo’ de Machuca hizo nuestro sueño realidad. Siempre tuvimos en mente pelear y nunca rendirnos”, comentó Arce, quien conectó para .333, con siete carreras anotadas y una empujada.
Machuca, Ponce y Ramos, los refuerzos que se sintieron en casa
El destino tenía planeado que Luis Machuca no se perdiera otra celebración con Bocas del Toro, luego de haber saboreado las mieles del éxito en 2012.
“Esto es algo inolvidable, porque estuvimos cinco años consecutivos (llegando a la final) y este año era el desquite, y aunque no éramos los favoritos, el béisbol es así y ganamos”, manifestó Machuca, quien logró la victoria en el séptimo partido. “Mi sueño era lanzar este juego y gracias a Dios se hizo el trabajo”, añadió.
Para Luis Ponce, esta es una experiencia inolvidable, ya que es su primer título en 13 temporadas en la categoría mayor.
“Esta es una bonita experiencia. Le doy gracias a Dios por esta oportunidad, trabajamos fuerte para demostrarlo en el terreno y aportar al equipo”, indicó Ponce. “Nosotros salimos juego a juego con humildad y se dieron las cosas”.
En su carrera, Gabriel Ramos nunca se esperó esto y menos recibir el gran cariño que le dio la gente bocatoreña.
“Esto no se me olvidará nunca, con una provincia prestada, pero que siempre nos hizo sentir en casa”, confesó.