La tenista estadounidense Lindsay Davenport acabó ayer domingo con los dos años consecutivos de triunfos de Martina Hingis en el Abierto de Pan Pacific, al arrebatarle el título con una victoria de 6-7, 6-4 y 6-2 en una final de gran altura.
Davenport tuvo a Hingis contra las cuerdas la mitad del partido, pero tuvo un problema que permitió a la número uno suiza desplegar su mejor tenis y escaparse hábilmente para ganar el primer set y mantener un fuerte duelo en el segundo.
"Ha sido un partido muy duro y no había muchas diferencias entre nosotras", dijo Davenport.
Tanto Davenport como Hingis buscaban una revancha en Tokio de las derrotas sufridas en el Abierto de Australia, donde la norteamericana cayó en semifinales ante Jennifer Capriati, la misma que después venció a Hingis en la final.
Davenport señaló que ganar el torneo de Tokio, por el que ha recibido un premio de 175.000 dólares, es un gran inicio para esta temporada.
HINGIS QUIERE SEGUIR SIENDO LA NUMERO UNO DEL MUNDO
Por su parte la suiza Martina Hingis, derrotada en dos finales consecutivas en lo que va de año, Abierto de Australia y Tokio, considera ahora que lo importante no es ganar títulos del Grand Slam, sino mantenerse en la cima de la clasificación mundial.
Cuando todas las jugadoras se manifiestan cada vez más convencidas de que lo que queda en la historia y en los anales de este deporte no es cuantas veces se ha sido la número uno del mundo, sino los títulos grandes conseguidos, Hingis ha encontrado quizás la excusa a sus últimos fiascos en el Grand Slam, con dos años de sequía y sin atrapar alguno.
"Definitivamente prefiero permanecer como número uno", dijo tras ser derrotada por Lindsay Davenport en la final de Tokio, "he ganado torneos del Grand Slam antes y espero ganar alguno más en el futuro", añadió la suiza que ve como la lista de rivales directas para los considerados torneos especiales se ha incrementado.Ya no figuran únicamente las hermanas Venus y Serena Williams, también Davenport, Mary Pierce y Jennifer Capriati.
Preguntada sobre lo que significa estar en la cima de la clasificación, Hingis comentó que sentía un especial orgullo. "Es saber que eres la mejor en el circuito y que puedes vencer a cualquiera. Eso lo he probado ahora y en el pasado, que nadie es tan consistente como yo".
Hingis ha mantenido el número uno del mundo durante 175 semanas desde que logró esa posición por primera vez en marzo de 1997.Aunque perdió la final del Abierto de Australia y lleva sin firmar un grande en dos años dijo recientemente en Melbourne que estaba jugando el mejor tenis de su vida.
La suiza es la cuarta jugadora que más tiempo ha logrado permanecer al frente del circuito, con Steffi Graf como líder, con 378 semanas, Martina Navratilova, con 331, Chris Evert, con 262 y Monica Seles con 178 por delante de ella.
La derrota ante Jennifer Capriati en el primer grande del año fue un desengaño para Hingis que venía de lograr el título la semana antes en Sydney ante Davenport, y que había logrado vencer a las dos hermanas Williams en Melbourne en el mismo torneo, por primera vez en su carrera.
Davenport, que también ha sido número uno del mundo (28 semanas desde octubre de 1998) no es tan radical."Es algo increíble conseguir el primer puesto, pero superar a Hingis en la clasificación no es mi prioridad", comentó la gigante californiana, "nunca me he planteado demasiados objetivos, lo que quiero es jugar un tenis agresivo y ganar torneos en mi carrera, y también regresar allí (al puesto de número uno) de la mejor manera".
Con este nuevo asalto Davenport no ha conseguido desbancar a Hingis en la clasificación mundial que mañana liderará de nuevo, pero la diferencia se reducirá.