Panamá mostró sus flaquezas y debilidades frente a Messi, que aprovechó cada una de sus oportunidades para que Argentina venciera anoche 5-0, para avanzar a la segunda ronda de la Copa América Centenario.
Más allá de la superioridad albiceleste, la doble amarilla de Aníbal Godoy terminó inclinando la balanza, que en los primeros 30 minutos estaba muy igualado y disputado, pese al gol de Hernán Otamendi a los seis minutos.
Los dirigidos por Hernán "El Bolillo" Gómez lograron sobrevivir, como pudieron, con uno menos, a un ataque consistente y veloz de Argentina.
Todo el panorama cambió en el minuto 61, cuando ingresó Messi por Augusto Fernández. La magia del delantero del Barcelona quedó en evidencia, al necesitar solo 19 minutos para anotar tres goles (67', 77' y 86') y ser el líder anotador del torneo.
"No perdimos por el arbitraje, pero el arbitraje nos disminuyó y mermó al equipo", dijo Gómez en la conferencia de prensa después del partido.
"Antes que entrara Messi, no hubo diferencia. Messi es un monstruo, y aparte dimos papaya (problemas)", agregó.
La goleada la terminó Sergio Agüero, para cerrar en el minuto 90 la cuenta de los sudamericanos.
"Ellos no están caídos. Los jugadores hablan del arbitraje. Los jugadores no están caídos", expresó Gómez sobre sus jugadores.
"Las cosas no son el 5-0 que vimos hoy. Argentina es un equipo que puede estar fácil en la final. Es muy bravo", añadió.
La nueva preocupación de "El Bolillo" es que enfrentará el próximo martes a Chile con cinco bajas. Estos son Felipe Baloy, Aníbal Godoy, Armando Cooper y Blas Pérez (por acumulación de tarjetas), mientras que Valentín Pimentel, por lesión, se habla de una fractura de cadera.
Sumaron de a tres
Dos goles de Arturo Vidal, incluido uno con un penal dudoso en el octavo minuto de descuento, le dieron el viernes a Chile una angustiosa victoria 2-1 sobre Bolivia y pusieron al último campeón nuevamente en carrera en la Copa América del Centenario.
El técnico de Chile, Juan Antonio Pizzi, no opinó sobre el penal, limitándose a decir que los árbitros se equivocan, "a veces a favor, a veces en contra".