El Barcelona estrenará mañana su recuperado liderato en Ipurúa, donde se medirá a un Eibar, revelación de la primera vuelta y que ahora anda en horas bajas, en un partido en el que Luis Enrique tendrá que improvisar pareja de laterales.
El conjunto barcelonés buscará mantener su velocidad de crucero, esa que le ha permitido recuperar la desventaja acumulada con el Real Madrid y superarlos en la clasificación, algo que no se producía desde el pasado noviembre.
A una semana vista del gran clásico del 22 de marzo, los barcelonistas no pueden permitirse ni un error frente al conjunto armero para continuar dependiendo de sí mismos en la Liga.
El partido se juega, además, antes de otro partido grande, el del próximo miércoles que medirá al equipo de Luis Enrique Martínez con el Manchester City y el pase a los cuartos de final de la Champions en juego.
La alineación de Luis Enrique estará condicionada por las ausencias. Los dos laterales titulares, Dani Alves y Jordi Alba, son baja. El primero por su expulsión en el último partido liguero ante el Rayo, en un encuentro en que Alba vio una amarilla que también le ha acarreado suspensión.