El procurador José Ugaz dijo ayer que su oficina ha empezado a considerar la opción de iniciar una acción ante el gobierno de Japón a fin de que anule la nacionalidad japonesa al ex presidente Alberto Fujimori, con el objetivo de facilitar su extradición a Perú.
En declaraciones a Radioprogramas del Perú, Ugaz dijo que su produraduría explora esa alternativa, tras admitir que Fujimori no es extraditable en estos momentos porque le ha sido reconocida la nacionalidad japonesa.
Un camino "para intentar sancionarlo es iniciar acciones legales en la vía administrativa para que se anule su nacionalidad japonesa, y estamos embarcados en las averiguaciones para proceder", dijo el procurador, quien fue designado por el propio Fujimori en setiembre para investigar inicialmente las cuentas secretas del prófugo ex asesor Vladimiro Montesinos.
La alternativa, dijo Ugaz, es iniciar contra el ex Jefe de Estado "un proceso por delitos de lesa humanidad -sea por tortura o ejecuciones extrajudiciales- a fin de apelar a la jurisdicción universal para que juez, incluso japonés, le abra un proceso en ese país sin estar sujeto al principio de extraterritorialidad".