Los restos de las 38 víctimas fatales del accidente de un ómnibus de pasajeros ocurrido el miércoles en Brasil arribaron ayer a Argentina a bordo de un avión Hércules del vecino país, informó el viernes la agencia estatal de noticias Télam.
En la madrugada de ayer ya había llegado al país el avión presidencial argentino que trajo de regreso de Brasil a los heridos y a los familiares de las víctimas.
Los cuerpos llegaron a las 08.00 hora local (1100 GMT) al aeropuerto de la provincia de Tucumán, 1.300 kilómetros al noroeste de Buenos Aires, de donde eran oriundos los pasajeros, y desde allí fueron trasladados al Predio Ferial de la ciudad, donde se realizó un velatorio colectivo.
El vicario general de la arquidiócesis de Tucumán, monseñor José Arbó, ofició una misa para los dolidos familiares y amigos de las víctimas.
La televisión mostró que, apenas aterrizó el Hércules de la Fuerza Aérea brasileña, la policía tucumana comenzó a colocar cada uno de los féretros en camionetas ubicadas en la pista del aeropuerto, para iniciar un cortejo hacia el predio ferial.
A pesar de la llovizna que caía en la ciudad de Tucumán, muchos vecinos se reunieron a los lados de la autopista que une el aeropuerto con el velatorio para acompañar el cortejo.
Entre llantos, desmayos y crisis nerviosas, los familiares y amigos velaron a sus seres queridos y recibieron las condolencias de funcionarios y del público en general.
El gobierno provincial convocó a cerca de 30 especialistas para dar asistencia médica y psicológica a los familiares de las víctimas del trágico accidente, según Télam.
Desde Brasil, el embajador argentino en ese país, Jorge Herrera Vega, dijo que analizó con autoridades brasileñas los accidentes carreteros que causaron tantas muertes en los últimos dos días y agregó que se estudian diversas formas de prevención.
El primer accidente, en el que murieron 38 argentinos, se produjo el miércoles en una carretera brasileña, a unos 700 kilómetros de San Pablo, entre dos vehículos que viajaban desde Argentina a las playas de Santa Catarina, un popular destino turístico para los argentinos en el verano austral.
El segundo accidente, en el que tres argentinos murieron, ocurrió apenas 30 horas más tarde a escasos tres kilómetros del sitio donde había ocurrido la tragedia del miércoles.
Los cadáveres de las cinco víctimas del accidente del jueves también serían traídas a Argentina este viernes, junto con 40 sobrevivientes, dijo el embajador argentino Jorge Hugo Herrera Vegas.
Los dos choferes, que según las autoridades brasileñas habrían estado conduciendo a alta velocidad, quedaron detenidos y podrían enfrentar cargos por homicidio.