Después de tanta espera, los señores del COP tendrán muchas cosas que pasarán por sus cabeza.
La primera será como salir del problema legal del juicio de hoy. Los llamados al banquillo, en su mayoría, son parte del actual Comité Olímpico de Panamá y unos cuantos que tuvieron que ver con la institución en tiempos pasados.
De salir ilesos de la encerrona legal que le ha montado Miguel Vanegas, los miembros del COP, tendrán que mirar hacia tierras mexicanas, donde se pondrá en juegos la sede de los próximos Juegos Deportivos Bolivarianos.
En Acapulco, en ese bello paraje paradisiaco, los miembros de la Organización Deportiva Bolivariana, decidirán si Panamá se queda con los juegos o no.
A mi parecer que Panamá pierda la sede sería una aire para poner en orden la casa, sin esa presión y sin esa carta bajo la mesa de estos bellacos, que tienen secuestrado el deporte nacional, solo por satisfacer su ego persona y no perderse los jugosos beneficios de ser miembros de la mafia del movimiento olímpico internacional.
Mañana en la reunión en México Miguel Sanchiz y Franz Wever,presidente y secretario del COP respectivamente, irán al paredón y de seguro no traeran buenas noticias.