En menos de un año, la Comisión Nacional de Carreras (CNC), entidad adscrita a la Junta de Control de Juegos, con el apoyo de la Secretaría Ejecutiva y el pleno de la misma, ha aprobado dos resoluciones que desarrollan el Reglamento de Carreras.
Primero fue la disposición que eliminó al polietilenglicol como sustancia enmascaradora y, por ende, prohibida, y recién ayer se firmó la Resolución 64 mediante la cual, a partir de ahora, una lista de doce medicamentos serán objeto de cuantificación cuando sean identificados en las muestras de orina de los equinos de carreras.
Se trata de un paso colosal. El tema de las sustancias reguladas y los procesos científicos y legales relacionados con los mismos, desde ayer, abandonan las escaleras y comienzan a andar por el ascensor.
Se trata de un esfuerzo que se consolidó a través de la consulta con todos los gremios; la documentación existente en otros países y el asesoramiento de químicos locales y extranjeros.
Esta puede ser la noticia más importante de la hípica este año. Ya no habrá excusas. Cesarán las suspicacias, y quienes violenten la nueva disposición sabrán a qué atenerse. Ahora las reglas están claras.
Debemos reconocer el empeño de personas como Jorge Vernaza, hasta hace poco presidente (a.i) de la CNC; Carlos Salazar, representante de la empresa operadora; Gumercindo Arcia, secretario; el Dr. Jerónimo Averza, de la Fundación Universidad de Panamá; así como de Raúl Cortizo, ex secretario Ejecutivo de JCJ, además de Gisselle I. Brea, nueva secretaria ejecutiva y Martín Cuesta, presidente, quienes dieron el empujón final para hacer realidad esta resolución que en un momento parecía estar condenada a dormir el sueño eterno.