El Santiago Bernabéu dictará la dirección que tomará la Liga en su último y definitivo recorrido en el clásico más decisivo, en el que un triunfo del Barça sentenciará la pelea, dirigiendo al conjunto azulgrana a su decimonoveno título liguero, mientras que una victoria del Real Madrid le situaría a un solo punto, alimentando el sueño de remontada a cuatro jornadas del final.
La eficacia ante la fantasía. Fe contra brillantez. Un fútbol de pocos quilates pero resultadista, ante el paradigma del toque y el espectáculo. Un Real Madrid-Barcelona impredecible, que enfrenta a Juande Ramos con Pep Guardiola, dos estilos de entender el fútbol.
Los “blancos”.
El grupo se ha impuesto a las individualidades con Juande Ramos. Pocos se fijan que el Real Madrid no contará con su bastión defensivo, el portugués Pepe, ni dos figuras importantes de su centro del campo: Wesley Sneijder y José María Gutiérrez 'Guti'. El último estaba destinado a la titularidad. Un esguince de última hora le aparta del clásico. Deja a su equipo sin la brillantez del último pase.
Aunque Juande recupera otro factor desequilibrante. El mayor de su equipo, Arjen Robben, que regresa antes de tiempo recuperado, sobre la bocina de su enésimo percance muscular. Será la novedad del equipo titular junto a Grabriel Heinze, que también regresa fresco, después de perderse tres partidos, con la difícil tarea de frenar a su compatriota argentino Leo Messi.
El Barça.
La baja más significativa en el barcelona es la del central Rafael Márquez, que se lesionó el martes en el partido ante el Chelsea, donde se rompió el menisco. Su ausencia permitirá el regreso al eje defensivo de la pareja catalana formada por Piqué y Puyol, pues en las bandas se espera la alineación de Abidal en la izquierda y Dani Alves en la derecha.
Thierry Henry es otro de los que está en duda, luego del fuerte golpe recibido en el partido de Champions.