Michael Ballack, en Alemania, es el futbolista distinto. Tiene cierto quiebre de cintura, le pega bien a la pelota, la domina y la hace suya, pero el diez teutón quiere acabar con la nube negra que tiene sobre su cabeza.
Hasta ahora, Ballack sólo ha ganado títulos en Alemania, pero fuera de su tierra en Eurocopa, Mundiales y Liga de Campeones, el registro no es bueno.
Jugó dos finales de Liga de Campeones, una contra el Real Madrid y la otra ante el Manchester United, vistiendo las casacas del Bayer Leverkusen y Chelsea, respectivamente.
Es por ello que Ballack dejará la vida en ésta que puede ser su última Eurocopa, recordemos que ya tiene 32 años y que al- rededor tiene un puñado de buenos jugadores que se mueven a su ritmo.
Ya Alemania ganó su primer partido y se perfila hacia la final que ellos esperan sea inolvidable.
Recorrido.
Ballack nació el 26 de septiembre de 1976 en Görlitz, Alemania, ex RDA, su primer equipo fue el Chemnitzer FC.
Como profesional, Ballack militó en el FC Kaiserslautern, con el que ganó dos títulos de la Bundesliga, en la temporada 1998 y 2003; posteriormente, con el Bayer Munich conquistó 4 copas de Alemania, una Supercopa y dos Bundesliga.
Con el Chelsea logró la Copa de Liga Inglesa y una FA Cup.
Los registros muestran una evidente falta de títulos internacionales que catapultan a quien lo logra a la estratosfera y lo hace mundialmente feliz.