Después de muchos años de frustraciones y desilusiones, los Cachorros de Chicago y los Medias Rojas de Boston se encuentran de nuevo en la fase final de los respectivos campeonatos de la Liga Nacional y Americana para recuperar la ilusión de luchar por estar en una Serie Mundial.
Los Cachorros y Medias Rojas, cuyo común denominador es una larga y triste historia de infortunio en las mayores, están más ilusionados que nunca de que el 2003 marcará el fin de sus frustraciones y que pueden estar en la gran final del clásico de otoño.
La fase final comienza hoy con los candidatos que al inicio de la temporada regular se esperaba iban a estar, incluidos los todo poderosos Yanquis de Nueva York, Atléticos de Oakland, Mellizos de Minnesota y Medias Rojas en la Americana.
En la Nacional tampoco hubo sorpresas con los tradicionales Bravos de Atlanta, nuevos y poderosos Gigantes de San Francisco, los Cachorros, en plan de campeones de la División Central, por primera vez desde 1989 y la gran revelación de la campaña, los Marlins de Florida, que se quedaron con el puesto del comodín.
Pero serán los Cachorros y los Medias Rojas los que están acaparando la atención de propios y extraños, más que nada por la curiosidad que despiertan dos franquicias que tradicionalmente han sido el hazmerreír y la burla del béisbol profesional.
Inclusive como es el caso de los Medias Rojas hasta se habla de algún tipo de “maldición” desde que dejaron que el legendario Babe Ruth se fuese a los Yanquis, sus eternos rivales en el Este.
Los Cachorros del toletero dominicano Sammy Sosa lograron el título de la División Central cuando faltaban dos partidos para finalizar la campaña regular y por primera vez en 14 años el Wrigley Field de Chicago se convirtió en un parque de celebración y felicidad.
Ahora el gran reto para los Cachorros del manejador Dusty Baker, que hizo su debut esta temporada con el equipo, será el tratar de conseguir el primer título de la Serie Mundial desde 1908.
Por su parte, los Medias Rojas establecieron su mejor marca (95-67) desde que lograron 95-66 en 1986, año en el que estuvieron a un sólo “strike” de ganar su primera Serie Mundial desde 1918.
Las respectivas series de la fase final inician, cuando en la Americana se enfrenten los Yanquis en su legendario campo del Yankee Stadium a los Mellizos, que tendrán en el montículo al venezolano estelar Johan Santana, una de las claves para el triunfo del equipo de Minnesota en la campaña regular.
Por la noche, en el Pacific Bell de San Francisco, el equipo local de los Gigantes, con Barry Bonds de líder, recibirán a los Marlins para iniciar las series en la Nacional, que también jugarán su primer partido al mejor de cinco los Bravos contra los Cachorros, que se han decidido por otro dominicano, Carlos Zambrano como abridor.
La jornada de mañana, el protagonismo latino en el montículo le corresponderá al dominicano Pedro Martínez, que será el responsable de abrir para los Medias Rojas en el primer partido contra los Atléticos.
Una de las claves del éxito de los Cachorros ha sido el trabajo de Baker, que llegó después de haber hecho lo propio con los Gigantes, llevarlo a la Serie Mundial, y ahora quiere conseguir lo mismo con el equipo de Chicago.
Cuando se habla de los Cachorros tampoco se puede dejar de lado el factor Sosa y a pesar de todos los problemas que tuvo durante la temporada la terminó en plan intratable con el bate para dar cuatro decisivos en los tres partidos que decidieron el título.
Sosa inició la temporada con el pie izquierdo, recibiendo un pelotazo y luego se vio afectado por una lesión en un dedo del pie para perderse 17 partidos y a su regreso fue sorprendido con un bate de corcho y fue suspendido otro siete juegos.
Como es costumbre, los Bravos dicen presente en la fase final del campeonato después de ganar su duodécimo banderín consecutivo, pero esta vez lo hicieron sin el dominio absoluto de su rotación, que en los pasados años hacía poner de rodillas a los rivales.
En el duelo entre Marlins-Gigantes, todos los ojos estarán puestos en la forma cómo el equipo de Florida tratarán de contener el impacto bateador de Bonds, que tuvo de nuevo 45 jonrones, 90 anotaciones y .341 de promedio con la madera.
Ambos equipos tendrán la característica común de ser dirigidas por los manejadores de más edad en las mayores y que por primera vez tendrán la oportunidad de dirigir en la fase final del campeonato.
Los Marlins llamaron a media temporada a Jack McKeon, de 72 años, que se hizo cargo del equipo que dejó Jeff Torborg, quien fue despedido al finalizar el mes de mayo.
Llenos de ilusión
La revelación del año la dio Florida que se apoderó del comodín de la Liga Nacional.