Deportes

Lo que el "charco", el técnico y las fallas se nos llevó...

Una generación nuevamente se frustra, por circunstancias que van más allá de lo futbolístico.


La noche se empieza a caer. Se cae como la neblina que atormenta mi alma. Todo se fue al vacío, entre un técnico que de seguro más nunca visita este país, un árbitro drácula y goles que se perdieron cuando más se necesitaban.

Panamá,  talentoso hombre por hombre, fue sólo eso, uno a uno, nunca fue un equipo, nunca funciono como conjunto, porque el fútbol es para hombres, no para nombres.

Primero. 
Timorato a matarse Alexandre Guimaraes, sólo a un loco se le ocurre abandonar el medio campo... aquí volvemos a preguntar ¿Dónde está José Eugenio Hernández?

 

Qué vergüenza su planteamiento técnico. Al sacar a Rolando Escobar mató el fútbol del equipo. ¿Eso quería?

Segundo. 
El árbitro  Marco Antonio Rodríguez fue un verdadero drácula, favoreció en todo momento al equipo salvadoreño, eso era de esperarse, que dolor, aquí nunca se comprueba nada, pero siempre se sabe que el fútbol también se juega con pantalones largos.

Tercero. 
Los goles que no se dieron. Sólo a un ignorante se le ocurre dejar a Luis Tejada en la banca. Y el tan esperado gol de Blas Pérez jamás llegó, ni cuando tuvo la oportunidad más clara.

 

Tristeza. 
Ahora a esperar cinco años más. Una eliminación tempranera que nos sabe a mar amarga.


fecha edicion
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390916
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América