No cualquiera puede subir el Himalaya. Primero, el grandioso costo económico que conlleva realizar una hazaña de esta magnitud -Michael Morales se gastó 100 mil dólares-, eso debido a que los costos de viaje y de tecnología a los que deben someterse los viajeros es muy alto. En conclusión, sólo personas con mucho dinero o millonarias son capaces hacer gastos como ese.
El segundo punto importante es el entrenamiento. Para subir la montaña más alta del mundo (8.844 metros sobre el nivel del mar), se tienen que tener condiciones físicas muy excelentes.
Ejemplo de ello fue el fuerte entrenamiento que realizó Michael Morales al subir las dos montañas más altas de América, como lo son, el volcán Aconcagua -Argentina- con 6,959 metros de altura y el monte McKinley en Alaska, Estados Unidos.
Peligro.
Durante la temporada de escalada de 1996, quince personas murieron en el Everest, lo que hace ese año el más mortífero de la historia del Everest.
Sin embargo, a Michael Morales no le importó el reto, pues pese a todas las tragedias ocurridas en este portentoso monte, el panameño no tuvo miedo y se atrevió a escalarlo en uno de sus meses más mortíferos.
“Recuerdo cuando observé a un costado y vi muertos. En ese momento pensé que esa persona era experimentada, entrenada y preparada para subir, sin embargo murió, y me puse a pensar que ese muerto pude haber sido yo, gracias a Dios regresé con bien y pude lograr mi meta”, fueron unas sinceras palabras de Morales, quien no ocultó su temor en los momentos difíciles en su ascenso al monte más alto del mundo.