Irving Saladino tiene todo el derecho de disgustarse. Eso nadie se lo puede arrebatar, pero no a descalificar de manera indiscriminada a los miembros de la prensa escrita que, de una u otra forma, han seguido su carrera.
Desde que empezó su andar por el mundo del atletismo, a Saladino se le empezaron a divulgar sus registros, pero solo a través de la prensa escrita. Dichas publicaciones, actualmente, son custodiadas --cual tesoro-- por su padre, David Saladino, quien nos las ha mostrado en reiteradas ocasiones.

Incluso, previo a los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, la prensa escrita hizo campaña para presionar a los miembros del Comité Olímpico de Panamá (COP) para que su entrenador, Florencio Aguilar, lo acompañara a los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
En la cita olímpica griega, Saladino --que aún no tenía la etiqueta de estrella- solo saltó 7.42, insuficiente para acceder a la final. Y a pesar de ello, en vez de criticarlo, la prensa deportiva escrita lo alentó. Prueba de esto, por ejemplo, es un escrito del 30 de agosto del 2004, publicado en el diario Crítica, y en el que se lee: “A Saladino, de 21 años de edad, la diosa del triunfo y la suerte no le acompañaron (...) Saladino, de seguro, buscará la revancha en la próxima cita olímpica”.

Es decir, los periódicos, aún sin haber demostrado él grandes virtudes, le daban una cuota de confianza de cara a los Juegos Olímpicos de Beijing 2008.
“Saladino la pasó mal. La indiferencia de las autoridades deportivas no le permitió prepararse adecuadamente para Atenas 2004”, denunció Panamá América en aquella ocasión.

Habrá olvidado esto el C-3, al momento en que señaló, a través del Twitter, que “a los medios escritos no les doy más nunca una entrevista, ya que no son serios”.
Pero no solo se le apoyó y alentó en su lucha porque el COP llevara a Florencio Aguilar a Atenas --lo que finalmente no se dio--, sino que tuvo el total respaldo de la prensa escrita --y aún lo tiene-- en su lucha constante por mejorar las condiciones del estadio Armando Dely Valdés de su natal Colón.

Entonces, ¿por qué su enojo, generalizado (aunque después dijo que no son todos), hacia los medios escritos? ¿Y por qué no con los medios radiales y televisivos?
Insistimos que los logros de este atleta --formado en medio de la adversidad-- son imposibles de rebatir, pero su actitud es, hasta cierto punto, incomprensible. ¿Cuál o cuáles son ese o esos medios escritos a los que dice el campeón olímpico que no le(s) dará entrevistas?

Saladino no tiene que agradecerle nada a nadie, menos a la prensa deportiva que siente como un deber apoyarlo a él o a cualquier otro atleta siempre que lo amerite. Se trata de que, simplemente, hay cosas que él no debe olvidar.
momentos significativosen la carrera del colonense
2004- No pudo clasificarse a la final del salto de longitud en los Juegos Olímpicos de Atenas.
- Ganó la medalla de oro en el Campeonato Mundial de Atletismo que se dio en Osaka, Japón.
- Con un salto de 8.34m se llevó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing.