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‘Lo que se ha querido hacer conmigo es un escarmiento’

Según la abogada, Gustavo García de Paredes ha tomado venganza, dado su parentesco con el antiguo director de Asesoría Legal la Universidad. Las autoridades se incomodaron porque se les estaba investigando, y pensaron que detrás había una aspiración electoral de parte de Turner.


Egbert Lewis (egbert.lewis@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Clientelismo, vicio que se paga caro

  • La Universidad se plantea como uno de los centros más democráticos del país, pero a veces las democracias tienen vicios y como la política criolla es tan clientelista, yo creo que esole ha hecho un gran daño a la democracia panameña y a la democracia de la Universidad.
  • Anayansi Turner

Perfil

  • Nombre: Anayansi Turner Yau
  • Profesión: Abogada. Profesora en la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas desde hace 27 años.
  • Cargos: Vicedecana de la facultad (2000-2003). Directora de Centro de Investigación Jurídica, miembro del Consejo Académico por 5 años.
  • Publicaciones: Autora de 5 libros.
  • Otras: Trabajó com la OIT en temas de trabajo y maltrato infantil.

Dos proyectos que la doctora Anayansi Turner ayudó a edificar se le han venido encima. En un tiempo hizo campaña para que Gustavo García de Paredes se erigiera como rector de la Universidad de Panamá (UP) y fue ella quien impulsó la idea de crear una defensoría de los universitarios, inspirada en una iniciativa similar que aprendió en México y vio fortalecerse en muchos países.

García de Paredes es el flamante rector magnífico de la UP y Turner fue elegida, hace 16 meses, como la primera defensora de los universitarios. Pero esta semana, el Consejo General Universitario, liderado por García de Paredes, separó a la docente y abogada del cargo, y la acusó de varias faltas.

 

Turner, quien es esposa del también -hasta hace poco- director de Asesoría Legal de la UP (Vicente Archibold), reconoce que nunca fue la candidata predilecta del rector para el cargo y denunció que desde que asumió el puesto, este hizo de todo para aniquilar su despacho, bajo el supuesto de que se aprovechaba de su posición para hacerse un piso con miras a una futura candidatura a la rectoría.

Además, sostiene que todo el proceso humillante al cual ha sido sometida es una suerte de escarmiento para que quienes se atrevan a disentir se miren.

 

¿Qué hay detrás de su salida del cargo?

Se nos investiga en función de una serie de investigaciones que nosotros estimamos que son sumamente falaces y que responden al interés de las máximas autoridades de la UP de darnos una represalia. Y lo decimos porque hemos pagado muy alto el precio de ser independiente de las autoridades en el ejercicio de nuestro cargo, como lo dicen la ley y el Estatuto Universitario.


 

¿Será que la UP no estaba preparada para la figura de una defensora de los universitarios y de la universidad?

Esta es una figura muy extendida en las universidades de países más desarrollados. En Panamá llegó en 2005. Pero pregúntese por qué el rector de la Universidad de Panamá hasta el año 2011 es que nombra o presenta a consideración del Consejo General Universitario (CGU) el nombramiento de este defensor. Algunos dicen que es porque estaba el proceso de acreditación en ciernes y en ese sentido había que cumplir con todos los aspectos legales. El hecho es que yo fui objeto de una selección democrática en el CGU, lo que se dice es que yo no era la candidata del rector.


 

De hecho usted fue electa por un margen estrecho, ¿será que después de un año los que fueron minoría cobraron fuerza?

No fue estrecha desde el punto de vista de que hubo entre el otro candidato y yo un margen como de 20 votos, pero digamos que como se exige ser elegido por la mayoría de los miembros, o sea más de la mitad, entonces yo fui escogida por más de la mitad. Fui electa por un poco más del 50%, por eso se dice que fue bajo, pero sí hubo un margen de voto por encima del otro candidato. El hecho es que he ejercido en este año y cuatro meses mis funciones de la manera más abnegada y apegada a lo que dicen la ley y el estatuto.


¿Sintió usted, al principio, apoyo del rector Gustavo García de Paredes y su equipo y eso cambió después?

Nosotros realmente nos decidimos a candidatizarnos porque teníamos los méritos para hacerlo. Por un lado yo fui la proponente de esta figura, hice mis estudios de doctorado en la Unam y estando allí se estaba implementando esta figura del defensor de los universitarios, y nosotros llevamos el seguimiento y nos pareció que era interesante para implementarla en la UP. Desde el principio sentimos que la administración no nos dio el apoyo necesario y eso se debió a que no era la candidata oficial. Todo el mundo sabe que en la Universidad de Panamá hay una centralización muy fuerte en el señor rector, y controla todos los mecanismos.


¿En qué momento comenzó a sentir la presión más fuerte por parte de las autoridades?

Desde el principio, a mí no me nombraron el personal que necesitaba para realizar mi labor. Por ejemplo, tengo derecho a un defensor adjunto, y el rector nunca me lo nombró. Ahora me separa provisionalmente y si hubiera un defensor adjunto, me reemplazaría. Pero no lo nombró y él sabe por qué no lo hacía. Como yo propuse una persona que fuera abogada también, que estuviera empapada de las cosas de la Universidad y como el rector no gustaba de esa persona, no me la nombró. Ahora que me separa ha tenido que recurrir a la figura del defensor interino, que es una figura que no existe y la han improvisado.


¿Cuál es el fundamento legal que se empleó para separarla del cargo?

El artículo 357 del Estatuto Universitario es claro en cuanto a las causas por las que se puede remover el defensor. Una de ellas es haber cometido delito contra la administración pública con base en una sentencia ejecutoriada, y eso no me lo pueden aplicar. En ese artículo no se habla de separación provisional, se habla de remoción; por ninguna parte se habla de separación provisional. El rector quería, en su ánimo de venganza, sacarme y que yo no cobrara mi salario y como no lo podía hacer con base en el artículo 357 que señala que la falta debe ser debidamente comprobada, entonces, improvisaron la figura de separación provisional.


¿Qué recurso va a poner en práctica usted para revertir la situación?

Presenté un incidente de recusación contra el rector, el secretario general, el decano de la Facultad de Derecho y contra todos los miembros del CGU que hubiesen firmado una carta a través de la cual me acusaban de una serie de cargos. Los recusé porque mi esposo era director de Asesoría Legal de la Universidad y ha presentado unas denuncias. Entonce, obviamente, sí hay un vínculo de parentesco, lo que nosotros le atribuimos es que el rector se quiere vengar sacándome del cargo.


¿Cuál fue el origen de la carta en la que se le acusaba?

Como él (el rector) no podía sacarme porque no hice nada indebido ni violé la ley, se puso a recoger firmas en todo el país. Hubo estudiantes que me dijeron que les daban la lista para que firmaran sin que pudieran leer qué decía y los estudiantes se escondían porque aseguraban que si no firmaban, no sabían qué les podía suceder.


¿Qué hizo usted o qué no hizo para que se acelerara su salida?

Además del antecedente de que no era la candidata oficial, una vez comienzo a ejercer, se me señala que andaba muy acelerada. Incluso se llegó a decir que estaba haciendo un trabajo para llegar a ser candidata a rectora. Constituyo la oficina, conseguí el local y a través del profesor Archibold logré que se me trasladara un personal mínimo y algunas vicerrectorías me hicieron algunas donaciones porque yo no tenía presupuesto. Hicimos una gira por todo el país para dar a conocer la existencia de la Defensoría, establecimos cuentas en las redes sociales porque la Universidad no nos daba nada. Nos negaron espacio en la web de la Universidad, en la radio y había órdenes en el periódico de la Universidad para que no nos publicaran. Igual pasó con el boletín mensual, que después de los primeros números, la Imprenta Universitaria o no los sacaba a lo hacía tarde.


Pero, precise, ¿qué pudo haber hecho para llegar a este desenlace?

Le molestaba al rector porque decía que yo hacía exceso de cosas y que él cree que yo estaba haciendo promoción para mi candidatura. Yo le decía que estaba cumpliendo con mi labor.


¿Cuántos casos usted tramitó y cuáles temas eran recurrentes?

Hasta la fecha pueden ser 130 o 140. Algunos de ellos eran con el señor rector y contra decanos. Eso es lógico y en una universidad debe asumirse como una cuestión normal, pero esto fue incomodando. Presenté el reglamento, y el rector me lo engavetó, nunca lo presentó al CGU. En mi trabajó me basé en la Ley 38 de 2000 que regula el procedimiento general y con base a esta ley yo acogía las denuncias y con base a eso, le pedía informes a la autoridad. Al rector también le pedí informes, pero yo no lo estaba juzgando, yo no soy tribunal; solo le estaba pidiendo información para dar recomendaciones. Me respondió un par de veces, pero después señaló que yo no tenía por qué investigarlo a él, que era abusiva, arbitraria y que inventaba procedimientos que no existen; prácticamente una amenaza velada. Decía que me estaba extralimitando y que eso podría ser objeto de sanciones disciplinarias.

Entiendo que también usted propuso un tema sobre sanciones para el acoso sexual en la UP

Sí, pero nunca prosperó. Lo archivaron totalmente. Yo he investigado sobre el acoso sexual y es un problema muy extendido en la Universidad, pero las muchachas, que son las más afectadas, temen denunciarlo y las autoridades dicen que no hay acoso sexual porque no hay denuncias. En fin, las autoridades se comenzaron a incomodar porque yo las estaba investigando.


¿Se mantiene en su defensa?

Claro que voy a defenderme con todos los recursos legales que estén a mi alcance. Se ha pasado por encima de la norma. Se me ha separado provisionalmente con base a una figura que no existe en el estatuto. Realmente, lo que se quiso hacer conmigo es un escarmiento. No me quisieron dar la copia de la resolución porque no quieren que presente los recursos. Las propias resoluciones son humillantes hacia mi persona y prácticamente me atribuyen una serie de situaciones ilógicas. En ese sentido me voy a defender, soy abogada. Aunque sé que será un proceso totalmente amañado.


¿Volvería al cargo?

Esa pregunta es difícil. Lo es porque si uno se pone a pensar en la colectividad y en la manera en que puede contribuir a mejorar las condiciones que vive hoy la Universidad, yo tendría que decir que sí volvería a hacerlo. Pero si pensara en mí, si fuera egoísta, dijera que estoy sacrificando muchas cosas, entonces diría que no. Yo creo que uno debe conjugar intereses personales con intereses colectivos para servir a los demás, pero también preservar su vida familiar y sus valores propios. Hay un refrán que dice que cuando uno humilla a otro no es el más poderoso ni el más fuerte, sino que es más miserable.


Hay una cacería de brujas en la universidad
En la Universidad de Panamá impera una política de  cacería de brujas.
La separada defensora de los universitarios y la universidad reveló que  muchos de los casos que ha atendido están relacionados con el tema de la persecución.
  “Hay una excesiva politización de la universidad; hay muchas elecciones. Entonces, cuando los candidatos ganan toman represalia contra los perdedores y los persiguen. No les dan horas, tratan de sacarlos, ha habido destituciones. Estas situaciones de persecución se reflejan en una situación poco tolerante”, relató la docente que esta semana fue separada temporalmente del cargo, como defensora, tras una sesión del Consejo General Universitario.
Denunció que su decisión de usar su cargo para   ayudar a mejorar los niveles de tolerancia y sustituir la cultura clientelista por la de derechos encontró mucha resistencia, principalmente en los círculos de decisión.
 Sobre la orden que hubo para que se realizara una auditoría a las computadores  de su despacho, dijo esta fue una situación humillante a la cual no iba a prestarse porque era una violación al derecho de intimidad que tiene toda persona.
“Yo hubiera podido dejar que revisaran mis computadores porque no tengo nada que me incrime, pero el principio es que hay que preservar el derecho a la intimidad”, señala.
“Según una nota que me enviaron, la causa de la investigación es sobre todas las difamaciones contra el profesor que mi esposo había denunciado por haber sido beneficiado supuestamente por un cargo para el cual no tenía los créditos”, explica.
Critica que el rector, en vez de estudiar la situación denunciada, lo que hizo fue investigar al profesor Archibold y “todo lo que sale en las redes sociales sobre el profesor en cuestión se lo iban a aplicar  a él e iban a revisar mis computadoras a ver qué encontraban”.
 Tuner dijo que los artículos en los que se basaron para  separarla nada tienen que ver con el proceso. Denunció que la figura que está legislada es la remoción por causas específicas y en su caso ninguna de ellas se dio ni, mucho menos, existe una sentencia en firme que los avale.
Alertó que el mismo artículo, eventualmente, puede ser aplicado a los decanos cuando no sirvan a los intereses establecidos.




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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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