En las tres últimas temporadas de la LPF (Liga Panameña de Fútbol), los equipos del interior de la República habían sido protagonistas, o por lo menos uno de ellos: el Atlético Chiriquí.
Sin embargo, para este certamen todo ha cambiado. Tanto el Atlético Veragüense como el Atlético Chiriquí son último y penúltimo de la tabla de posiciones, respectivamente, y a pesar de que sus posibilidades de avanzar a la otra ronda permanecen intactas, el tiempo para lograrlo es cada vez más corto para ellos.
Atlético Chiriquí.
Entre las dos escuadras interioranas, el caso más grave es el de los “Lobos”.
Acostumbrados a estar entre los protagonistas en los tres campeonatos anteriores, a los chiricanos les ha tocado ahora estar entre los últimos en la clasificación.
A estas mismas alturas del Torneo Clausura, los chiricanos sumaban 15 puntos y marchaban en la quinta posición, a solo tres unidades del líder, que en ese entonces era el Chorrillo FC.
En tanto, en el actual campeonato, los dirigidos por Mario “Cholito” Méndez andan novenos con 10 puntos, mirando muy debajo al puntero San Francisco, que tiene 22.
Sumemos a esto que en estas mismas instancias del pasado torneo, los del “Valle de la Luna” acumulaban 15 goles a favor y 17 en contra, con una diferencia de goles de menos dos (-2); mientras que en el presente, han recibido 21 tantos y solo han marcado 14, para tener una diferencia de menos siete (-7).
Sin contundencia en casa.
Uno de los principales factores que ha mermado directamente el rendimiento del Atlético Chiriquí en la liga es que no han sido contundentes en casa.
Cuando en el Clausura se jugaba la fecha 11, los interioranos habían ganado cuatro de los cinco encuentros que llevaban en su feudo y empatado uno, con un saldo de siete goles a favor y tres en contra. En tanto, en esta campaña, de los cinco cotejos que han protagonizado en el San Cristóbal han empatado tres, ganado y perdido uno, encajado siete goles y convertido ocho.
Atlético Veragüense.
Por otra parte, las cosas en el equipo dirigido por Edison Romero no han variado mucho.
A estas alturas, en el Torneo Clausura eran penúltimos sumando 13 puntos, a diferencia del certamen actual, en el cual llevan 10 unidades y se ubican en la última casilla.
Sus números defensivos han mejorado levemente, ya que han permitido 18 goles, en detrimento de los 22 que les realizaron el pasado torneo.
En cuanto a la ofensiva, los “Hijos de Urracá” se posicionan como la segunda peor de la liga con ocho dianas, una más que el Chepo FC.
Con respecto a la zona defensiva, tienen renta de 18 goles en contra por los 22 que habían permitido la pasada campaña.