Ryan Lochte y otros tres nadadores estadounidenses fueron asaltados la madrugada de ayer por hombres armados que detuvieron el taxi en que viajaban, confirmó el Comité Olímpico de Estados Unidos.
En el incidente más reciente sobre temas de seguridad de los Juegos de Río, Lochte dijo a NBC que uno de los asaltantes le apuntó con una pistola a la cabeza antes de apoderarse de su billetera. Nadie resultó herido.
El grupo de atletas regresaba a la villa a bordo de un taxi la madrugada del domingo después de pasar la noche en la casa del equipo olímpico francés, ubicada en una exclusiva zona del sur de la ciudad. El paseo se dio horas después del final de las competencias de natación en los Juegos Olímpicos.